Ha sido mi quinta vez en la gran manzana. No solo no me canso de repetir sino que cuanto más voy, más me gusta.
Debajo posteo algunas fotos de varios rincones de la ciudad, unos menos conocidos que otros.
Ha sido mi quinta vez en la gran manzana. No solo no me canso de repetir sino que cuanto más voy, más me gusta.
Debajo posteo algunas fotos de varios rincones de la ciudad, unos menos conocidos que otros.
Publicado por Albert Esplugas el 11/06/2010 a las 10:33 p.m. en Urbanismo - Ciudades, Viajes | Enlace permanente | Comentarios (4) | TrackBack (0)
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Mi pareja y yo queríamos comprar billetes para un fin de semana en Berlín. Tenía que ser una escapada barata, así que miramos vuelos de Ryanair y Easyjet. A primera vista estos eran los precios:
Horarios similares y aeropuertos igual de incómodos (Easyjet un poquito mejor). Hasta aquí nos decantábamos por Ryanair, pese a la tirria que le tenemos.
Empiezo el penoso proceso de reserva, desmarcando casillas y seleccionando las opciones adecuadas para evitar recargos (ningún seguro de viaje, ninguna maleta a facturar etc.). Al final, llego al apartado de método de pago, donde tengo que introducir los datos de mi tarjeta. Ya sabía que me cobrarían un comisión de gestión por utilizar la tarjeta. Easyjet también lo hace. Pero cual es mi sorpresa, y mi cabreo, al ver lo siguiente:
20 libras en comisión de gestión (tan caro como un billete solo de ida). Es decir, pago con una tarjeta, una sola transacción, y pretenden cobrarme 5 libras por persona, y cinco más por viaje! (ida y vuelta). Me voy directo a Easyjet. Relleno el formulario de reserva y desde el principio la página me avisa que hay una comisión de gestión dependiendo de la tarjeta que utilice. En mi caso la comisión es 3.50 libras en total por comprar con una Visa Debit. Transparente y razonable.
Publicado por Albert Esplugas el 01/03/2010 a las 03:08 p.m. en Viajes | Enlace permanente | Comentarios (15) | TrackBack (1)
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Quiero recomendar a los lectores interesados en anécdotas geográficas y viajes dos blogs de impecable factura:
El primero es Fronteras, que acaba de cumplir dos años, y habla de curiosidades casi siempre relacionadas con los límites territoriales: enclaves, lugares recónditos o desconocidos, historia... Destaco cuatro entradas:
Crónicas de una cámara, más ambicioso, es de fotografía y viajes. El autor, después de haber vivido en Londres y Tokio, está ahora recorriendo y retratando el mundo. Sus fotografías son increíbles, y lo mismo capturan el rostro de un nativo o una escena cotidiana que un skyline de rascacielos o un paisaje natural paradisíaco. Dos de sus últimas anotaciones, de Singapur y la selva malasia:
Las crónicas de Ignacio redoblan mis ganas de visitar el sudeste asiático.Publicado por Albert Esplugas el 19/01/2010 a las 09:36 a.m. en Viajes | Enlace permanente | Comentarios (4) | TrackBack (1)
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Este sábado hemos hecho una escapada fugaz a París: saliendo a las 6.20 de Londres con el Eurostar y tomando el tren de vuelta a las 21.15 (reservando con antelación puede costarte solo 50 euros por persona, de centro a centro de la ciudad y sin necesidad de llegar más de media hora antes a la estación). Dio para una visita al impresionante Museo d'Orsay, comida en Ile Saint Louis, caminata por St Germain, la rue Mouffertad y el paseo del Sena, parada en los Campos Elíseos vestidos de Navidad y copa de despedida en el Publicisdrugstore. Desde que París me decepcionara por primera vez he ido descubriendo algunos de sus encantos y matizando mi rechazo (en octubre del año pasado me pareció que mejoraba con el gris y la noche), pero creo que no cambiaría nada de mi original comparación entre Londres y París.
Publicado por Albert Esplugas el 13/12/2009 a las 10:37 p.m. en Francia, Urbanismo - Ciudades, Viajes | Enlace permanente | Comentarios (1) | TrackBack (1)
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Este fin de semana aterricé y despegué por primera vez en la flamante T1 del aeropuerto de Barcelona. La verdad es que la terminal es impresionante: abierta, luminosa, prístina. Por fuera tan atractiva como por dentro. Es una de las más estilizadas que he visto, pero debo decir que la T4 es la más espectacular que he visto. La T1 de Ricardo Bofill es una instalación bien hecha, elegante y adaptada a su propósito. El recurso al blanco y al cristal le da una apariencia impoluta, futurismo a lo Gattaca. Pero la T4 de Richard Rogers y Antonio Lamela tiene para mí rango de monumento (además de ser literalmente monumental en dimensiones).
T1
Publicado por Albert Esplugas el 04/11/2009 a las 02:43 p.m. en Arquitectura, Viajes | Enlace permanente | Comentarios (6) | TrackBack (0)
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En esta entrada exponía mis impresiones sobre Marrakech y Fez (con fotos de Marina) después de un viaje de una semana. A continuación listo algunas recomendaciones personales o referencias más de tipo turístico, por si os decidís a visitar esas ciudades (excluyo los monumentos, museos etc. que salen en cualquier guía).
No puedo resistirme a incluir debajo algunas fotos más de Marina (click para agrandar):
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Publicado por Albert Esplugas el 30/10/2009 a las 04:57 p.m. en Africa, Islam, Urbanismo - Ciudades, Viajes | Enlace permanente | Comentarios (3) | TrackBack (0)
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Estuve una semana en Marruecos con mi pareja (Marina) a principios de Octubre y me gustaría exponer mis impresiones, siempre personales y anecdóticas, sobre el lugar (ya lo hice al volver de Suiza y Brasil). Pasamos tres noches en Marrakech y dos en Fez. Nos alojamos en Riads dentro (Marrakech) y cerca de la medina (Fez), luego escribiré otra entrada con recomendaciones más de tipo turístico.
También incluyo fotos, pero esta vez son de Marina, que sabe hacerlas mucho mejor que yo (click para agrandar).
Publicado por Albert Esplugas el 22/10/2009 a las 02:59 p.m. en Africa, Islam, Urbanismo - Ciudades, Viajes | Enlace permanente | Comentarios (6) | TrackBack (1)
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Quiero escribir largo y tendido sobre la experiencia (¡aunque no me extenderé tanto como con Brasil!), pero antes unas cuantas fotos sueltas de las dos ciudades.
MARRAKECH
Publicado por Albert Esplugas el 06/10/2009 a las 11:51 p.m. en Africa, Islam, Urbanismo - Ciudades, Viajes | Enlace permanente | Comentarios (1) | TrackBack (1)
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Me encantó la exposición en la azotea del Metropolitan Museum of Art, así que le dedico una entrada con varias fotos. El autor de la enmarañada escultura es Roxy Paine. La obra se titula Maelstorm y explora la interacción entre el mundo natural y el medio construido, dando al espectador la sensación de estar inmerso en una tormenta de las fuerzas de la naturaleza. Central Park y los rascacielos alineados del midtown detrás.
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Publicado por Albert Esplugas el 26/06/2009 a las 12:32 a.m. en Cultura - Arte, Estados Unidos, Urbanismo - Ciudades, Viajes | Enlace permanente | Comentarios (0) | TrackBack (0)
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Es la tercera vez que viajamos a Nueva York en los últimos dos años, así que en esta ocasión nos hemos dedicado a vivir la ciudad más que a visitarla. Fuimos a la exhibición de Francis Bacon en el Met (nunca deja de asombrarme este museo), a un par de galerías del Soho y al Guggenheim (más pequeño y asequible de lo que pensaba). También fuimos a una representación de danza en el Metropolitan Opera House (donde el jet lag me pasó factura) y a una misa Gospel el domingo en Harlem. Marina es la que tiene pasión por el arte, yo tengo interés, que se agota después de dos horas de atención (parafraseando a Tyler Cowen, llega un momento en el que las personas que se pasean por el museo empiezan a parecerme tan interesantes como las obras que cuelgan de la pared).
Esta vez salimos de Manhattan para visitar el barrio griego de Queens-Astoria (la vez anterior habíamos visitado el distrito histórico de Brooklyn, bastante más recomendable). Por la noche, una copa en la animada azotea del hotel Gansevoort en el Meatpacking District (la zona chic que frecuentaban las amigas de Sexo en Nueva York) y unos cocktails en el bar South Gate de nuestro hotel (las dos últimas noches nos hospedamos en el Jumeriah Essex House con vistas a Central Park, cortesía de la empresa de mi novia; las dos primeras en un albergue cuco y céntrico pero acorde con nuestro prespuesto...).
Ya comenté en una entrada anterior que Nueva York combina tosquedad con estilo, algo seguramente extrapolable a Estados Unidos en general. A primera vista sorprende que haya tantos ejemplos de buen gusto, elegancia y vanguardismo en una sociedad tan vasta y endogámica. Pero América es en esencia heterogénea y rica en contrastes, resultado de la extraordinaria diversidad de sensibilidades, inquietudes y bagajes culturales de esta nación de inmigrantes que, no obstante, comparte un carácter emprendedor y un afán por el progreso y la superación personal.
Continuar leyendo "Nueva York: impresiones y fotos dispersas" »
Publicado por Albert Esplugas el 24/06/2009 a las 09:20 p.m. en Cultura - Arte, Estados Unidos, Urbanismo - Ciudades, Viajes | Enlace permanente | Comentarios (4) | TrackBack (0)
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Este fin de semana he visitado Bath, en el condado de Somerset, al sudeste de Inglaterra. Es una ciudad pequeña (90.000 habitantes) con atmósfera de pueblo, situada en el valle de río Avon y sobre el único manantial natural de aguas termales que existe en el Reino Unido. Los romanos construyeron allí unos baños y un templo, y en la época georgiana adquirió celebridad como balneario. Es famosa por su arquitectura típicamente georgiana, que le ha valido el título de Patrimonio de la Humanidad.
Bath se puede ver en un día sin prisa pero sin pausa, o en dos si uno busca un fin de semana más relajante con visita al Thermae Spa incluida (algo que nos quedó pendiente y que sustituimos por una sesión de James Bond el Little Theater). La ciudad es una joya arquitectónica, caracterizada por la elegancia y la uniformidad: el mismo estilo georgiano de la primera a la última casa. Pero no es una uniformidad aburrida, rebosa buen gusto y está salpicada con lindos rincones, callejuelas, paseos peatonales, puentes, jardines y parques.
Lo curioso es que en sus comienzos la uniformidad georgiana no fue producto de regulaciones y planificación urbana estatal, sino de convenios privados entre residentes y promotores. Bath es un ejemplo histórico de como el mercado procura eficientemente uniformidad urbanística y arquitectónica si existe una demanda para ello (contrastando con la planificación urbanística estatal que impone uniformidad por decreto, sin que ésta emane de o se ajuste a las preferencias de los residentes). Sobre la planificación urbana privada en Gran Bretaña, donde se menciona el ejemplo de Bath, véase el capítulo "Laissez-Faire Urban Planning" de Stephen Davies en The Voluntary City.
Algunas notas dispersas: hay bastante turista durante el día (y el centro es muy comercial), pero la noche está animada sin estar masificada. Se ve poca inmigración. Es bastante más barato que Londres (ej. cocktails por £5 en lugar de £7; se come bien por £10 o £15 en lugar de £20). Hay que beber un vaso de agua termal en el Pump Room, pero no combina muy bien con un English Breakfast. Si os quedáis alguna noche os recomiendo el Kennard Hotel, un Bed & Breakfast perfecto en cada detalle.
Incluyo varias fotos:
(Royal Crescent)
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Publicado por Albert Esplugas el 15/06/2009 a las 11:38 a.m. en Reino Unido, Urbanismo - Ciudades, Viajes | Enlace permanente | Comentarios (3) | TrackBack (0)
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Con Air Asia, la primera compañía de bajo coste con vuelos intercontinentales. Desde Londres a Kuala Lumpur por menos de 300 euros (ida y vuelta), y luego a más de 100 destinos por 30 o 40 euros más.
Bajo el lema “Todo el mundo puede volar” e inspirada en las “low-cost” europeas, la aventura de Fernandes no es sólo la historia de moda en la prensa económica del Sudeste Asiático, sino también una bendición para aquellos que buscan vuelos baratos para uno de los 115 destinos (y creciendo) a los que viaja su compañía. Las tarifas, que han contribuido a pulverizar los costes de moverse por el continente, suelen ser menos de la mitad que las de sus competidoras, con un servicio austero (pero eficaz) y sin grandes retrasos.
Por precios que rondan los 80 euros por trayecto se puede volar entre Tailandia, Indonesia, Birmania, Brunei, Malasia, Vietnam, China, Filipinas, Singapur, Camboya... Y pagando un poco más del doble se llega hasta Australia y Europa (Londres), ya que Air Asia es quizá la única “low cost” interoceánica: está presente ya en tres continentes y sus ambiciones abarcan el resto del globo. Fernandes pretende expandirse hasta América, Oriente Medio y África. Según se dice en la prensa especializada, habría empezado ya a negociar con el JFK de Nueva York y con dos aeropuertos de California. La compañía, que no ha sufrido ningún accidente hasta el momento, ha recibido varios premios internacionales (como el del “Internacional Herald Tribune” y el de “Bussiness Week”), no sólo por el modelo de negocio sino también por los estándares de calidad del servicio.
Si reservas con mucha anticipación hay verdaderas gangas. A ver si el año que viene encontramos una.
Aviso: hablando de viajes, esta tarde vamos a Bath a pasar el fin de semana. Salvando Oxford y Cambridge (que se visitan en un día) es la primera vez que hago una escapada fuera de Londres para ver algo más del Reino Unido. Por el mismo precio siempre hemos preferido ir más lejos. Subiré algunas fotos a mi vuelta. Nos vemos el lunes.
Publicado por Albert Esplugas el 12/06/2009 a las 04:06 p.m. en Mercado - Innovaciones, Transporte, Viajes | Enlace permanente | Comentarios (1) | TrackBack (0)
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Como vuelo con bastante frecuencia puedo empezar a comparar las ventajas y desventajas de las distintas compañías. Mi experiencia se circunscribe básicamente a Iberia, Ryanair, Easy Jet, British Airways y Virgin Atlantic. Las dos primeras están en mi lista negra.
Volé a Brasil (crónica del viaje aquí) con Iberia, desde Londres vía Madrid, y fue decepcionante en varios aspectos. La comparación con los vuelos transatlánticos de British Airways o Virgin era inevitable e Iberia salía perdiendo por goleada. Esta es una lista no exhaustiva y anecdótica de las flaquezas del servicio de Iberia:
Sí quiero mencionar un servicio de Iberia que no he visto ofrecer a otras compañías y que es una gran ventaja: tener la posibilidad de reservar/bloquear online un vuelo concreto durante dos días, de forma que tienes 48 horas para acabártelo de pensar y confirmarlo sin que el precio u horario sufran variación.
Mi problema con Ryanair es de otra naturaleza: tengo la impresión de que intentan timarme si te descuidas. Sí, suele ser la compañía más barata, pero solo si estás atento y desmarcas todas las casillas que te "invitan" a marcar, no facturas equipaje, haces check-in-online, pagas con la tarjeta de crédito adecuada etc. En definitiva, si no estás atento te la cuelan. Todo legal, pero poco honesto y transparente desde mi punto de vista. En el pasado siempre me cobraban un recargo equivocado por pagar con Visa Debit, pues el sistema no me dejaba ponerla bajo ese título y en cambio la aceptaba como Visa Credit, cobrando una comisión más alta. Era cuestión de 3 o 4 libras, pero me irrita el mero hecho de que intenten timarme y aquello parecía construido a medida para abusar de los usuarios de Visa Debit. Ahora ya lo han cambiado (seguramente no fui el único en protestar) pero duró meses. Amigos míos han tenido experiencias de este estilo. Por no hablar de los aeropuertos secundarios que utilizan y que a veces están bastante lejos de la ciudad de destino (Girona - Barcelona), sin indicarlo debidamente.
¿Cuál es vuestra experiencia en Iberia y Ryanair? ¿Tenéis otras compañías en vuestra lista negra?
Publicado por Albert Esplugas el 04/05/2009 a las 11:31 p.m. en Viajes | Enlace permanente | Comentarios (12) | TrackBack (1)
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Con esta entrada acabo la crónica del viaje a Brasil (¡por fin!).
El segundo día en Río de Janeiro madrugamos bastante para evitar las colas en el Cristo Redentor. Fue durante el desayuno, en el mismo barrio de casas bien donde nos hospedábamos, cuando tuve mi encuentro con unos niños de la favela salidos de Ciudad de Dios: diez años, sucios, feos, desdentados y sin escrúpulo moral discernible. Yo iba charlando tranquilamente con Ignasi, sujetando con la mano una bolsa con el resto del desayuno, cuando se me acercaron dos chavalines y empezaron a pedirme comida. Pero no lo hacían desde la humildad del mendigo o del hambriento, sino desde la altivez de quien cree que lo tuyo le pertenece.
Mi reacción no fue muy hábil: me mostré blando, balbuceé que era mi desayuno y que aún no había comido (en realidad solo quedabo un trocito de pao de queijo, me había terminado el resto), y uno de ellos tomó mi actitud como un "pasa y sírvete" y me arrebató la bolsa del desayuno sin más. No lo hizo titubeando ni se largó corriendo, al contrario, lo cogió con desdén, como si el desayuno fuera suyo y pudiera abusar de mí por derecho propio. No valía la pena pelearse por lo que quedaba de desayuno (el cuerpo tampoco me lo pedía, seamos francos) y le contesté con un "¡quédatelo!" aparentando que yo tenía aún el control (!). Seguramente debería haberle dado un mamporro, o de entrada haberle dejado claro que ese desayuno no iba a tocarlo. Pero el heroísmo ex post es más fácil que el heroísmo espontáneo.
Después de este desafortunado encuentro, que no llegó a ser un susto, tomamos un autobús local y nos fuimos dirección Corcovado. El famoso Cristo Redentor y sus espectaculares vistas de la ciudad nos esperaban al final del tranvía.
Continuar leyendo "Viaje a Brasil: Río de Janeiro, la ciudad playera (día 7)" »
Publicado por Albert Esplugas el 04/05/2009 a las 04:12 p.m. en Brasil, Urbanismo - Ciudades, Viajes | Enlace permanente | Comentarios (0) | TrackBack (0)
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La catedral de St Paul's se alza en medio de la ciudad, entre edificios, en el punto más alto de la City. Fleet Street, en otros tiempos la calle de los diarios e imprentas, lleva a St Paul's desde el oeste. Detrás de St Paul's se extiende el distrito financiero. A un lado está el Támesis, con el puente del Milenio que conecta St Paul's con el Tate Modern, y al otro lado está la moderna plaza Paternoster (y un poco más allá, la empresa donde trabajo).
St Paul's es imponente, tiene las vistas protegidas (se puede subir a la cúpula, pero no es gratis) y las calles circundantes perpendiculares están alineadas con la nave central. Lo más impactante es el enclave de esta catedral anglicana del siglo XVII entre edificios modernos de oficinas, uno de esos contrastes típicos londinenses que rezuman gusto.
La plaza Paternoster es una renovada área de negocios junto a la catedral propiedad de la corporación Mitsubishi Estate. Es la nueva localización del London Stock Exchange y alberga sedes de bancos de inversión como Goldman Sachs, Merrill Lynch y Nomura Securities.
Los edificios del área Paternoster combinan piedra, ladrillo y cristal y crean un todo armónico con calles peatonales saliendo de la plaza, tiendas, cafés y restaurantes. Una columna corintia se alza en el "centro" (un centro desplazado a un lado), y el suelo del espacio se eleva ligeramente hacia ese punto. La plaza Paternoster y el espacio de la catedral están separados por el arco de Temple Bar. El ambiente de la zona, como en el resto de la City, es de negocios en los días laborales. La plaza se abarrota de gente con traje tomando el bocadillo.
En el lado opuesto, el paseo peatonal Peter Hill's lleva desde la catedral al puente del Milenio. La catedral se alza imponente al principio del paseo y es visible en todo momento hasta llegar al otro lado del puente.
Una vista: la que se contempla desde el bar del Tate Modern en la planta 7, el último piso. Muy recomendable tomar un café ante los grandes ventanales que dan al río, a la catedral y a la City en el fondo.
Continuar leyendo "Rincones de Londres: St Paul's y la plaza Paternoster" »
Publicado por Albert Esplugas el 29/04/2009 a las 11:56 a.m. en Arquitectura, Londres - Reino Unido, Urbanismo - Ciudades, Viajes | Enlace permanente | Comentarios (2) | TrackBack (0)
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Nuestra última parada en el viaje fue Río de Janeiro. Llegamos por la tarde, después de varias horas en autocar desde Angra dos Reis.
En Río estaríamos solo un día y medio (esa tarde y el día siguiente, entero). Aunque exprimimos el tiempo al máximo nos faltaron al menos un par de días para absorber bien la esencia de la ciudad. En Sao Paulo un fin de semana basta para "tener la sensación" de haber visto la ciudad, pero Río te pide media semana, no porque sea más extensa (no lo es) sino porque hay que pasar como mínimo uno o dos días en sus playas, una parte integral de su personalidad.
Sao Paulo es una urbe de pegotones, sin ningún patrón ni forma en su trazado, pero Río de Janeiro tiene unos rasgos muy marcados, definidos por playas, salientes, montañas y peñones. La naturaleza le da forma. Sus barrios de clase media y de negocios están encajados allí donde el relieve lo permite, conectados por túneles y líneas de metro, mientras las favelas trepan las pendientes de las montañas.
Las playas confieren a Río un aire distinto. Estamos hablando de una ciudad de seis millones de habitantes (14 en el área metropolitana) concentrados a lo largo y ancho de decenas de kilómetros de playas de lujo, probablemente las mejores playas urbanas del mundo. En cuestión de minutos te desplazas de los grandes bloques de viviendas y rascacielos en el downtown a las playas de Ipanema o Copacabana. Es como poner Madrid en Mallorca y multiplicarlo por tres. Se respira ambiente playero y la fiesta se lleva en la sangre. Lógicamente también es una ciudad mucho más turística que Sao Paulo.
La ciudad tiene fama de peligrosa y hay que ir con cuidado. No es prudente pasear de noche por la mayoría de barrios o por la playa de Copacabana, que tiene una favela detrás del barrio de turístico. Es aconsejable no llevar nada de valor encima a menos que vayas a excursiones organizadas, y no es una buena idea dejar la toalla y la mochila en la arena mientras te das un chapuzón sin que nadie haga de guardia.
Es inevitable que Ciudad de Dios revolotee constantemente por tu cabeza, pero tampoco es sensato dejar que te entre el miedo en el cuerpo. Las calles y las playas son bulliciosas, de noche la Avenida Atlántica y Copacabana están iluminadas y hay gente paseando, y hay bastante policía (aunque dicen que no siempre es de fiar). Las favelas también pueden visitarse, o bien en grupos guiados o cogiendo el tranvía que sube por Santa Teresa hasta las últimas paradas. Es una de las asignaturas que nos quedó pendiente.
La situación de nuestro albergue en Río era inmejorable: Joaquim Nabuco 165, en el saliente que separa la playa de Ipanema de la playa de Copacabana. Estábamos a 5 minutos de cada playa, en medio de un barrio de residencial de clase alta. El albergue se llama los Piratas de Ipanema y nos costó 30 reales la noche. No creo que haya nada más barato en Río. Como era de esperar, el lugar no estaba ni limpio ni ordenado. Dormimos en una habitación comunal de 30 personas, los baños daban asco y en el salón y la cocina ni pusimos los pies. Aún así, la localización compensaba con creces.
Al llegar al albergue dejamos los bártulos, nos pusimos el bañador y nos fuimos a la playa de Ipanema a aprovechar las escasas dos horas de sol que quedaban. La playa está organizada por postes, y el poste 9 es el más famoso (donde se dan cita las celebridades, jugadores de fútbol etc.). En el poste 7 están los surferos y los jóvenes de las favelas, en el poste 8 hay más familias, entre el 8 y el 9 está la sección gay (con la bandera hondeando). Ipanema es la playa más exclusiva y segura de Río, menos turística que Copacabana.
Nos bebimos un coco y nos lanzamos a pelear con las olas que rompían junto a la playa. Las corrientes son muy fuertes, si te adentas más de 15 metros ya no vuelves. Constantemente tienes que ir moviéndote hacia atrás y hacia al lado para colocarte donde habías empezado. Las olas son violentas, entre un metro y dos metros de alto petando muy cerca de la arena. Si te cogían en la cresta te empotraban contra el suelo. No hay rocas así que a lo sumo acabas con unos rasguños y unos cuantos tragos de agua salada. No soy un gran fan de la playa pero disfruté como un niño enfrentándome a la furia de la naturaleza (aunque me diera una buena paliza).
Continuar leyendo "Viaje a Brasil: Río de Janeiro, la ciudad playera (día 6)" »
Publicado por Albert Esplugas el 15/04/2009 a las 02:14 p.m. en Brasil, Urbanismo - Ciudades, Viajes | Enlace permanente | Comentarios (0) | TrackBack (0)
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Después de una breve pausa (hemos tenido a la familia de mi novia de visita por Londres estos días), continúo con la crónica del viaje a Brasil.
De Paraty cogimos un autobús de línea que nos llevó a trompicones a Angra dos Reis, en la Costa Verde. En Angra tomamos un barco hacia Ilha Grande, una isla famosa por sus playas y paisajes vírgenes. Hoy forma parte de una reserva natural pero la huella humana en la isla es tenue por motivos históricos: primero fue refugio de piratas, luego se convirtió en puerto de desembarco de esclavos destinados a Río, y en el siglo XX fue una infame prisión para prisioneros políticos.
La isla, a medida que te acercas con el barco, tiene un notable parecido con la isla Sorna de El Mundo Perdido. Montañas cubiertas de selva y vegetación frondosa, ni rastro de edificaciones, carreteras, puertos o embarcaciones. El único pueblo de importancia en Ilha Grande, donde se concentran todos los hostales, es Vila do Abraao. El pueblo tiene apenas una docena de calles, que más bien son caminos arenosos, con el puerto de madera a un lado y la playa al otro. El pueblo parece sacado de un parque temático de Piratas del Caribe: casitas de madera de uno o dos pisos, porches en la arena y mucho colorido. Al principio tiene su encanto, pero luego te das cuenta de que carece de la autenticidad de Paraty y aquello es guirilandia (con sobre-proporción de argentinos).
Al bajar de la embarcación nos fuimos a la caza del hostal. Ignasi capitaneaba la búsqueda y al final consiguió regatear un buen precio para una habitación triple en un hostalito de bungalows. Nos dimos un bañito de noche en la playa local (el agua estaba buenísima), paseamos por el pueblo y cenamos acompañados por una brasileña que nos nos recomendó la excursión del día siguiente. Nos tomamos el caipirinha tradicional frente al paseo, nos embadurnamos de crema anti-mosquitos y a dormir.
Por la mañana (estamos en el día 5) hacía nublado y pensamos que no era necesario momificarnos con protección solar. Grave error. El sol hace mella igualmente, y al final del día estábamos tostados como gambas, quemados de los hombros a los tobillos, y tuvimos que recurrir a la momificación con after-sun. Pero en un día mi piel pasó de rojo a moreno, y pasé de ser inglés a español.
En Ilha Grande hay dos formas de explorar la isla: andando o en barca. Prescindimos de la barca porque eran excursiones organizadas para grupos de turistas y nos decantamos por la excursión que nos recomendó la chica brasileña: la playa de Dos Ríos, al otro lado de la isla. Supuestamente tenía que ser una hora y media la ida, pero fueron dos y media, y eso que fuimos a paso bastante ligero. La ruta era un camino de carro que ascendía la montaña para descenderla por el otro extremo. No nos topamos prácticamente con nadie, y durante el recorrido vimos un mono, un cangrejo gigante (un palmo, al menos) y arañas del tamaño de albóndigas (solo el cuerpo).
El destino final mereció la caminata: una playa de un kilómetro con no más de una docena de bañistas. Luego, en un par de horas, quizás llegamos a ser tres docenas. La playa, con selva detrás, arena blanca y agua trasparente y limpia, se extendía entre dos ríos (de ahí su nombre), que provenían del interior. Es la playa más paradisíaca en la que he estado.
De vuelta a Vila do Abraao nos lo tomamos con calma, estábamos francamente cansados y había que recuperar fuerzas. El día 6 tocaba Río de Janeiro.
(Playa privada rumbo a Ilha Grande)
(¿Ilha Grande o Isla Sorna?)
Continuar leyendo "Viaje a Brasil: Ilha Grande, guiris en isla Sorna (día 5)" »
Publicado por Albert Esplugas el 13/04/2009 a las 12:49 p.m. en Brasil, Viajes | Enlace permanente | Comentarios (0) | TrackBack (0)
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LLegamos a Paraty por la tarde, después de un largo viaje en autocar desde Sao Paulo. Paraty es un pueblo colonial de la costa, Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO desde 1958. Los portugueses se asentaron en la zona en el siglo XVI, y se convirtió en un pueblo portuario importante el siglo siguiente. Desde Paraty se enviaba el oro a Europa, y partían muchas de las expediciones coloniales hacia el interior del país.
Es un pueblo pequeño, se recorre andando, y es muy tranquilo. Es tremendamente turístico, lo cual siempre resta autenticidad, pero era temporada baja y había pocos extranjeros. Los restaurantes estaban todos medio vacíos, y en el puerto podríamos haber hecho una subasta para ver quién nos llevaba de excursión en barca por menos reales.
El casco antiguo, entre el puerto y la calle Rua Domingo G. de Abreu, es una preciosidad. Las casas blancas, bien conservadas, con las puertas y las ventanas de colores, y los techos de terracota. El suelo de las calles, por donde solo transitan personas y carros, está empedrado a la antigua. El puerto es de madera y la hierba es verdísima en las plazas y en la explanada frente a la costa.
La Praia do Pontal es la playa del pueblo. Es bonita, pero más para descansar en ella que para bañarse (no parecía estar muy limpia). Hay otras playas en las cercanías (se puede llegar en barca) que sí dicen que valen mucho la pena, pero nuestra agenda no daba para más. Paseamos por el pueblo de noche y a la mañana siguiente (por la noche tiene tanto encanto como de día). Cenamos moqueca, nos tomamos una caipirinha (la cachaça en Paraty tiene mucha fama), subimos al fuerte (se ve una increible vista de la costa) y comimos açaí antes de partir, a primera hora de la tarde, hacia Angra dos Reis, destino Ilha Grande.
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Publicado por Albert Esplugas el 02/04/2009 a las 02:08 p.m. en Brasil, Viajes | Enlace permanente | Comentarios (0) | TrackBack (0)
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El tercer día tocaron unas 8 horas de autocar, desde Sao Paulo a Paraty, un encantador pueblo costero de estilo colonial que nos serviría de escala a Ilha Grande.
Para largos desplazamientos hay varias compañías de autocares, mejores que Iberia en cuanto a comodidad y selección de películas. Queda pendiente una entrada sobre el pésimo servicio y prestaciones de Iberia en mi vuelo de Londres a Sao Paulo, vía Madrid.
En el trayecto en autocar pudimos ver la extensión de Sao Paulo y los barrios humildes y de favelas más periféricos. Luego el paisaje se volvió totalmente verde. Bosques frondosos, plantas tropicales, lagos interiores, pueblos con caminos de arena y, finalmente, la costa.
Ignasi y Sergi durmieron como bebés la mayor parte del viaje pero a mí me venció la curiosidad y estuve mirando por la ventana y sacando fotos casi todo el trayecto.
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Publicado por Albert Esplugas el 28/03/2009 a las 12:42 p.m. en Brasil, Viajes | Enlace permanente | Comentarios (0) | TrackBack (0)
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Día 2
El segundo día fue más intenso que el primero. Un par de salgados y suco de frutas com leite para desayunar, crema de protección solar y a caminar.
Cruzamos el barrio de Bela Vista, apacible y residencial, con comercios y vida local. Ni un turista, calles con pendiente, casas pequeñas con fachadas deterioradas salpicadas por imponentes bloques de pisos. Llegamos a Av. 9 de Julho y continuamos caminando.
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Publicado por Albert Esplugas el 22/03/2009 a las 09:04 p.m. en Brasil, Urbanismo - Ciudades, Viajes | Enlace permanente | Comentarios (0) | TrackBack (0)
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Sao Paulo es la capital económica de Sudamérica y la ciudad más occidental que uno puede encontrar en Brasil. Tiene una vitalidad que hace honor a su motto: "Non ducor, duco" ("no somos liderados, lideramos"). Sus habitantes reciben el nombre de paulistanos, y se miden con los cariocas (los habitantes de Río de Janeiro), que tienen fama de tomarse la vida con más calma.
A diferencia de otras grandes urbes no puede decirse que Sao Paulo sea una ciudad "bonita". No tiene ninguna coherencia, los rascacielos y bloques de pisos de las más variadas formas y colores, desgastados, anticuados o acristalados, se apelotonan caóticamente entre calles serpenteantes de asfalto resquebrajado.
El cemento cubre una superficie de 7944 kilómetros cuadrados (Madrid tiene 688 kilómetros cuadrados) y alberga a más de 20 millones de residentes en su área metropolitana, pertenecientes a un centenar de etnias distintas. Sao Paulo tiene además un relieve bastante irregular (muchas colinas, bajadas y subidas), lo cual contribuye a la sensación de desorden. Con todo, es en el elemento caótico de este bosque de cemento y asfalto que no para de crecer a lo alto y a lo ancho donde reside, si no el encanto, sí al menos el interés de Sao Paulo.
En esta ciudad estuvimos 2 noches (una tarde completa y un día), que dieron para mucho. Llegábamos al hotel reventados y dormíamos como troncos sin importar la incomodidad de la cama. Estoy convencido de que vimos más cosas que el turista que viene a pasar una semana, e incluso más porque a diferencia del turista lo hacemos casi todo andando, no hacemos apenas descansos, evitamos los lugares hechos a medida para guiris y nos mezclamos con la gente. Ignasi y Sergi, buenos amigos y mejores compañeros de viaje, iban "a muerte" y tienen lo que yo llamo la mirada curiosa, atributo esencial para explorar y aprender viajando.
A continuación paso a relatar lo que hicimos en Sao Paulo (dejo el segundo día para otra entrada), con recomendaciones, impresiones y fotos del lugar. Hice menos fotos de lo que me hubiera gustado (no tengo ninguna de noche), y la calidad a veces no es muy buena porque las hacía más rápido que de costumbre. No quería pasearme cámara en mano de manera muy vistosa, y por la noche preferí no traerla por precaución (el reloj, iPod... se quedaron en Londres).
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Publicado por Albert Esplugas el 19/03/2009 a las 02:06 p.m. en Brasil, Urbanismo - Ciudades, Viajes | Enlace permanente | Comentarios (1) | TrackBack (0)
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Acabo de pasar una semana de vacaciones en Brasil y, como hiciera a mi vuelta de Suiza, quiero escribir aquí mis impresiones, subjetivas y anecdóticas, sobre lo que he visto. La verdad es que han sido unas vacaciones intensas, de estas que piden otra semana de vacaciones para recuperarse (muy habitual en mis viajes). Ignasi, Sergi y yo, amigos desde el colegio, nos lo hemos pasado en grande explorando el sudeste brasileño. La crónica detallada del viaje, con fotos, comentarios y recomendaciones, la dejo para futuras entradas. En este post quiero centrarme en las impresiones que tengo sobre Brasil basadas en mi visita a las ciudades de Sao Paulo y Rio de Janeiro y los pueblos de Paraty y Vilha do Abrao en Ilha Grande.
¿Alguien ha visitado o vivido en Brasil y quiere comentar su experiencia? Más entradas sobre el viaje en los próximos días.
Publicado por Albert Esplugas el 17/03/2009 a las 08:16 p.m. en Brasil, Urbanismo - Ciudades, Viajes | Enlace permanente | Comentarios (2) | TrackBack (0)
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Quería haber publicado algunas entradas más antes de marcharme (he dejado un par de debate colgados con ElKoko y yosoyhayek) pero tenía que ultimar detalles para mi viaje a Brasil. Ésta es la ruta:
Es un viaje de colegas, me marcho mañana viernes y vuelvo el próximo domingo, día 15. A mi regreso, fotos, impresiones y vuelta al redil.
Publicado por Albert Esplugas el 05/03/2009 a las 11:21 p.m. en Viajes | Enlace permanente | Comentarios (4) | TrackBack (0)
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Publicado por Albert Esplugas el 02/03/2009 a las 11:11 p.m. en Viajes | Enlace permanente | Comentarios (2) | TrackBack (0)
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Aunque como es costumbre en la aerolínea de bajo coste, habrá que pagar para hacer uso de este servicio adicional. Lo anuncian en la página de Ryan Air:
Ryanair esta equipando su flota con un sistema de telefonía móvil. (...) A partir de ese momento podrás realizar y recibir llamadas, así como mensajes de texto. El servicio de telefonía móvil a bordo es un servicio de roaming internacional, por lo que no te olvides de marcar + 00 seguido del código de país.
También puedes consultar tu e-mail durante el vuelo desde tu smartphone (ej, blackberry, iPhone, HTC) o desde un portátil que disponga de conexión GPRS.
El detalle de las comunicaciones realizadas a bordo aparecerá reflejado en tu factura mensual de telefonía movil. Tu proveedor de servicios establecerá las tarifas. Los precios típicos son 0.50€ por mensaje de texto; entre 2.00€ y 3.00€ / minuto por realizar y recibir llamadas y entre 1.00€ y 1.50€ por una consulta de e-mail sin transferencia de datos significativa (100KB). Los móviles con tarjeta de prepago también se pueden usar. Encender el móvil y recibir mensajes es gratis.
Ryan Air también empezará a cobrar por el uso del aseo a bordo.
Es verdad que esta forma que tienen de exprimir el limón cobrando por cada minucia molesta a mucha gente, pero es lo que hace que sea la aerolínea más barata de todas. Si viajas solo con equipaje de mano (dimensiones y peso adecuado), compras con Visa Electrón, deseleccionas el seguro y otros servicios que te añaden en el proceso de reserva, y si ahora vas al aseo antes de subir al avión, aún es la compañía más barata. Si empiezas a añadirle equipaje o servicios, el precio para ciertas rutas empieza a equipararse al de British Airways o Iberia, que vuelan desde aeropuertos menos periféricos, puedes reservar asiento, estás un poco más cómodo y puedes llevar más equipaje de mano.
Easyjet es una buena alternativa, con precios un poco más altos pero menos "puñetero" y con rutas a aeropuertos principales. Al menos con Easyjet no tienes la sensación de que están intentando succionarte hasta el último centavo, y esta percepción de "juego limpio" (Ryan Air tiene alguna triquiñuela que yo calificaría de sucia) es importante.
Publicado por Albert Esplugas el 02/03/2009 a las 02:09 p.m. en Mercado - Innovaciones, Viajes | Enlace permanente | Comentarios (0) | TrackBack (0)
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Tyler Cowen responde a la pregunta "¿qué lugares visitarías de Estados Unidos si quieres experimentar y tener una idea cabal de su diversidad?".
En primer lugar, recomienda conducir, conducir y conducir, y no huir de los suburbios. Luego propone este TOP 5:
1. Manhattan
2. Detroit and the Ford Rouge plant in Dearborn
3. Memphis and the Mississippi Delta
4. San Francisco
5. Grand Canyon and southern Utah
Luego comenta el porqué de algunas ausencias que sí tendrían cabida en un TOP 10.
I feel bad about missing so much of "the new South," but how many stellar sights does it have? Miami and New Orleans would make a top ten but each is too unique and insufficiently representative to make a top five. Maybe Chicago should replace Detroit but the latter has greater shock value and isn't that half of what travel is about? Los Angeles is too hard for most outsiders to grasp. At least one of the Dakotas should make a top ten list. Boston would please a European but not in a truly instructive way. It is criminal to leave off Texas, which I love, but which single place can sum up the state?
Los comentarios son muy informativos. Abundan los que sustituirían Detroit por Chicago, hay varios fans de Seattle y del estado de Texas, y alguno que sugiere Las Vegas.
Uno de los comentaristas defiende a capa y espada la permanencia de Detroit en el Top 5:
Anyone suggesting Detroit doesn't belong on that list doesn't get it. Look harder. Detroit is not physically beautiful, nor does it boast significant attractions. The buildings, people, and attitude are the attraction. A region that hit the highest of all high watermarks with the automotive revolution only to succumb to six decades of decline. For those people who find this interesting, Detroit is no match. The evidence of the 1930 peak is everywhere, existing in a state of underutilization or complete abandonment. But for those seeking to look even harder, past the rugged facade, broken buildings, and boarded up homes, you will find a burgeoning artist/music community and people who despite every headwind and indicator pushing them in the opposite direction battle and move forward to promote their city and make it a great place to live.
¿Alguien que conozca a fondo Estados Unidos quiere proponer otro TOP 5?
Publicado por Albert Esplugas el 18/02/2009 a las 06:45 p.m. en Estados Unidos, Urbanismo - Ciudades, Viajes | Enlace permanente | Comentarios (0) | TrackBack (0)
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El Daily Telegraph publica la que dicen que es la carta de reclamación más divertida enviada nunca por un pasajero. Está dirigida a Sir Richard Branson, propietario de las aerolíneas británicas Virgin. Empieza así (prestad atención a las fotos):
Dear Mr Branson
REF: Mumbai to Heathrow 7th December 2008
I love the Virgin brand, I really do which is why I continue to use it despite a series of unfortunate incidents over the last few years. This latest incident takes the biscuit.
Ironically, by the end of the flight I would have gladly paid over a thousand rupees for a single biscuit following the culinary journey of hell I was subjected to at the hands of your corporation.
La carta está dando la vuelta al mundo y Richard Branson en persona llamó al afectado para agradecerle que le enviase una carta tan constructiva.
Publicado por Albert Esplugas el 27/01/2009 a las 02:32 p.m. en Londres - Reino Unido, Viajes | Enlace permanente | Comentarios (1) | TrackBack (0)
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Publicado por Albert Esplugas el 22/11/2008 a las 10:18 p.m. en Viajes | Enlace permanente | Comentarios (0) | TrackBack (0)
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Impresionantes y curiosas fotos de Dubai. Es un destino que tengo pendiente, pero creo que todavía no es el momento: media ciudad parece aún en construcción.
Publicado por Albert Esplugas el 20/11/2008 a las 06:32 p.m. en Oriente Medio, Urbanismo - Ciudades, Viajes | Enlace permanente | Comentarios (0) | TrackBack (0)
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El Telegraph tiene una lista de "budget hotels" que puede ser de utilidad a quienes nos gusta viajar mucho pero no podemos permitirnos grandes lujos. Añadidlo a favoritos.
Publicado por Albert Esplugas el 28/10/2008 a las 05:01 p.m. en Viajes | Enlace permanente | Comentarios (1) | TrackBack (0)
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Mejor en Octubre que en Julio, y mejor de noche que de día. Ésta es la impresión que tengo después de pasar tres días en París, trabajando de día y paseando de noche. La vez anterior que fui a París coincidió con la Fiesta Nacional, en plena temporada alta de verano, y entre el calor insoportable y la muchedumbre, me costó encontrarle el lado romántico.
En otoño las calles están más solitarias, la ciudad tiene un color gris auténtico, y la noche es más larga y apacible. Descubrí algunos rincones que no había visto antes (o que no había visto de la misma manera), y comprendí por qué la llaman la ciudad de las luces. Tengo la intuición de que en invierno también debe tener encanto.
Londres sigue ganando por goleada, pero al menos ahora he visto en París un poco de esa magia que dicen que tiene.
No creo que tenga tiempo para postear con frecuencia los próximos días. Este fin de semana asisto a las conferencias organizadas por el Libertarian Alliance. Hoppe y David Friedman son algunos de los ponentes invitados. Intentaré tomar notas y publicar resúmenes o comentarios de las conferencias que me parezcan interesantes. Quién sabe si algunas fotos también.
Éste es el programa. Así a primera vista se echa en falta una sesión sobre la crisis económica.
Publicado por Albert Esplugas el 25/10/2008 a las 02:09 a.m. en Viajes | Enlace permanente | Comentarios (0) | TrackBack (1)
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El Metropolitan Museum de Nueva York me dejó anonadado. Es como la National Gallery, el British Museum y parte del Tate juntos pero mejor. El Louvre ocupa un tercio de su superficie. He estado en muchos museos de arte y éste me ha parecido el museo de los museos, hecho a la medida de sus colecciones, cada sala adaptada perfectamente a su contenido. 5.000 años de historia, 2 millones de piezas, arte de todos los rincones del mundo.
Por supuesto, como casi todas las instituciones artísticas en Estados Unidos, la financiación del Met es básicamente privada. El edificio es propiedad del ayuntamiento, pero las obras pertenecen a una fundación sin ánimo de lucro y los subsidios públicos representan alrededor de un 15% de su presupuesto, un porcentaje bajísimo para los estándares de la Europa continental.
La entrada al museo tiene un precio sugerido de 20 dólares. Puedes pagar $1 si quieres. Como una camarera y un taxista ya me habían clavado bronca por no dejar propina (no es por ser catalán, es que no acabo de acostumbrarme a esto de dejar propina sin que se lo curren), esta vez pensé que más valía pagar lo sugerido. Cometí el error del turista pardillo.
Teniendo en cuenta que la financiación del museo es mayoritariamente privada, la entrada tiene un precio sugerido, las obras constituyen la colección de arte más importante de Occidente y las instalaciones se adaptan a ésta exquisitamente, me pregunto qué tiene que ofrecerme el modelo estatalizado europeo que no me ofrezca, mejorado, el modelo privado o semi-privado americano. Tampoco creo que el Met sea una excepción, los museos en Estados Unidos tienen una fama notable, tengo un buen recuerdo de los museos que visité en Washington D.C. hace años y el Moma neoyorquino, que visité hace unos meses, me pareció igualmente extraordinario.
En definitiva, el Met no es un museo cualquiera, vale mucho la pena. Es imposible verlo entero en un día, y yo estuve solo una tarde. Vi la colección de pintores impresionistas, la sala de arte moderno, el tempo de Denbur, el jardín chino de Astor Court, el jardín de esculturas en la azotea, y varias salas sueltas de diseño y pintores americanos.
Posteo algunas fotos que tomé desde el jardín de esculturas, que renuevan cada año:
Publicado por Albert Esplugas el 18/10/2008 a las 04:25 p.m. en Cultura - Arte, Estados Unidos, Viajes | Enlace permanente | Comentarios (4) | TrackBack (0)
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Es la segunda vez que visito Nueva York este año, así que aparte de profundizar en lo que ya conocía (el Downtown, el Midtown, el Upper East Site, Soho, China Town, Theater District, Centra Park) he podido ver cosas nuevas (Chelsea, el Meatpacking District, Brooklyn, el Upper West Site, el Metropolitan Museum).
Nueva York es una jungla urbana. Una ciudad hecha a lo bestia, densa, mastodóntica, llena de energía. El movimiento es constante, y al contrario que Londres apenas hay islas de paz, al menos en el medio y bajo Manhattan. Los bocinazos de impaciencia son su banda sonora, las calles van cargadas de gente, hay paradas de hot dogs cada tres bloques, los comecios y locales cierran tarde (a las 9 de la noche había gente haciéndose manicuras), y no es extraño ver carteles de "abierto las 24 horas". El exceso publicitario de Times Sq., la funcionalidad sin sutilezas del metro, las limusinas Lincoln y los 4x4 negros, la elegante y a la vez contundente figura del hotel Plaza, dan una idea del carácter de la ciudad.
Por supuesto Nueva York también es una ciudad trendy y con estilo. En el Soho abundan las tiendas de diseño y moda, y los bares de copas del Meatpacking District son puro "Sexo en Nueva York". Los edificios tienen personalidad y Central Park es una obra de arte.
La diversidad de Nueva York es extraordinaria, incluso para estándares londinenses. Lo que en Londres son indios, paquistaníes y bengalíes, en Nueva York son afroamericanos y latinoamericanos. Hay anuncios en el metro que están solo en español, y hay varias cadenas de televisión autóctonas en español. No se ven muchos musulmanes, al menos en Manhattan (no he visto a mujeres con velo, en Londres sí se ven).
Se come bien y barato. La variedad es inmensa, pero la comida rápida es la campeona. En Italia hacen la mejor pasta del mundo, en América hacen la mejor cómida rápida del mundo. Incluso el Deli más cutre de la ciudad (adoro los Delis neoyorquinos) sirve comida decente. En Londres la calidad la pagas, en NY te cuesta 15 dólares. Entiendo porque se ven tantos obesos.
Nueva York tiene rasgos muy americanos y eso conecta con mi imaginario. Es como en las pelis, pero real.
Posteo debajo fotos sueltas de Nueva York.
Publicado por Albert Esplugas el 12/10/2008 a las 01:47 p.m. en Estados Unidos, Urbanismo - Ciudades, Viajes | Enlace permanente | Comentarios (3) | TrackBack (0)
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Ésta es la vista desde el piso 33 del Millenium Hilton, en frente del World Trade Center o lo que queda de él.
Los trabajos de reconstrucción de la zona (donde se alzarán varios rascacielos y un memorial) ya han empezado. Como no podía ser menos en la ciudad que nunca duerme las excavadoras trabajan las 24 horas del día. En la habitación había tapones para los oídos sensibles, pero el ruido de fondo era insignificante y no molestaba. Era impactante contemplar el vacío y el trabajo de los obreros por la noche.
La construcción de la Freedom Tower ya ha empezado. Estos son sus cimientos:
Publicado por Albert Esplugas el 11/10/2008 a las 05:55 p.m. en Estados Unidos, Urbanismo - Ciudades, Viajes | Enlace permanente | Comentarios (0) | TrackBack (0)
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Ahora que tengo un ordenador a mano y un par de minutos libres aprovecho para postear algunas fotos.
Ésta es la privilegiada vista que tenemos desde la habitación del hotel: la zona cero.
Wall Street el miércoles por la mañana:
Atención a la pancarta:
El origen de la crisis:
Publicado por Albert Esplugas el 03/10/2008 a las 06:50 p.m. en Viajes | Enlace permanente | Comentarios (5) | TrackBack (0)
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De vuelta de Suiza (itinerario y algunas fotos aquí) éstas son mis impresiones sobre aquella sociedad, su cultura y sus instituciones:
En conclusión: da gusto pasearse por un país tan desarrollado, limpio y civilizado. En el contexto de una Europa adormecida en su estatismo, me parece notable el relativo apego de los suizos por la libertad económica y personal, por la descentralización política y por una defensa nacional no-intervencionista. Habrá que estar atento a las noticias que vengan de Suiza.
¿Qué opináis los que habéis visitado Suiza o habéis vivido allí?
Publicado por Albert Esplugas el 21/08/2008 a las 02:14 p.m. en Europa - Unión Europea, Guerra - Política Exterior, Impuestos, Suiza, Urbanismo - Ciudades, Viajes | Enlace permanente | Comentarios (6) | TrackBack (1)
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Vuelvo de un intenso fin de semana en Suiza (¡gracias Carlos!). Me ha encantado el lugar, a pesar de mi querencia urbanita y el empacho de naturaleza que se lleva uno viajando por el país de los Alpes.
El viernes visitamos Zurich, que es donde pasamos las noches.
Publicado por Albert Esplugas el 19/08/2008 a las 12:17 a.m. en Europa - Unión Europea, Suiza, Viajes | Enlace permanente | Comentarios (1) | TrackBack (0)
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Fui a París unos días el verano pasado y mis impresiones (necesariamente preliminares y poco fundamentadas) se vieron reafirmadas por un artículo en The Economist que comparaba Londres con París. Históricamente estas dos ciudades se han disputado la capitanía de Europa, y en cierta medida vienen a representar la pugna entre el laissez-faire y el estatismo. Lo que sigue es un compendio de mis impresiones personales y datos del rotativo inglés. Aviso: París sale perdiendo.
En definitiva, París es bonita y vale la pena visitarla. Quizás incluso vale la pena vivir en ella. Pero Londres juega en otra liga. Como dijo un ex-consejero de economía del ayuntamiento, "nosotros no competimos con París. Ya hemos ganado esa carrera. Nosotros nos medimos con Nueva York". Naturalmente no a todos gusta esa liga, y varios de los puntos mencionados a favor de Londres tienen un componente subjetivo que puede ser valorado negativamente por otros.
Los puntos 4 y 5, por ejemplo, dicen poco a favor de Londres si uno es contrario a la inmigración, no le gusta la mezcolanda de culturas o es partidario de una asimilación muy estricta. El punto 6 y en general la idea de que Londres es extremadamente dinámica también tiene un precio que hay quien no está dispuesto a pagar: ajetreo, estrés, movimiento. El lado izquierdo de las escaleras mecánicas está escrupulosamente vacío para los que suben o bajan por ellas casi corriendo, que son muchos. Hay oasis de tranquilidad en el centro de Londres (en Mayfair, en Knightsbridge o en Notting Hill) pero fuera de ellos todo se mueve rápido. El ritmo de vida en Londres es muy activo, no es apto para todas las sensibilidades. Lo prueba el hecho de que apenas se ven personas mayores en las zonas más céntricas. A diferencia de cuando me desplazo en metro por Barcelona, en el tube de Londres no hay abuelos. En la superficie se ven más, pero pocos. Ni siquiera los semáforos de las calles duran lo suficiente como para que puedan cruzar tranquilos. Seguramente se van a vivir más a la periferia o fuera de Londres cuando se jubilan. O se vienen a España.
The Economist también señala que es más fácil innovar cuando tienes menos que preservar, y hay algo de cierto en esta afirmación. Londres tiene menos que preservar y no tiene miedo de romper moldes. Pero las ciudades son entidades vidas, no piezas de museo. La preservación de una ciudad histórica no puede hacerse a costa de su futuro, que es también el de sus ciudadanos. El novelista francés Marc Levy, afincado en Londres, da en el clavo cuando critica el inmovilismo en materia arquitectónica y de planificación urbanística: "París no se arriesga, le falta audacia (...) ¿Cómo puedes cultivar un deseo de innovar cuando la cultura que te rodea está orientada a la preservación?".
Algunos se preguntarán si era necesaria esta comparación. Qué pretendo, ¿herir el orgullo de los parisinos? ¿Ofender a los amantes de la ciudad de la luz? No, la verdad. Londres y París son dos "rivales" clásicos, y en el fondo es una comparación entre el éxito de un modelo más abierto y libre, y el relativo declive de otro más cerrado e intervencionista. Me parece una lección relevante.
Puede que algún día le toque el turno a Madrid y a Barcelona, otros dos "rivales" clásicos. Aunque mejor no, que en este caso me temo que la mía tiene las de perder...
Publicado por Albert Esplugas el 09/07/2008 a las 11:12 a.m. en Londres - Reino Unido, Urbanismo - Ciudades, Viajes | Enlace permanente | Comentarios (12) | TrackBack (1)
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Blog sobre liberalismo y actualidad escrito desde Londres, del 30 de junio de 2008 al 30 de junio de 2010





