En mi último artículo para Libertad Digital exploro los límites de la libre asociación y la libertad de movimientos. ¿Es coherente que desde el liberalismo exijamos un mínimo de integración a los inmigrantes? ¿Por qué no tienen "derecho a gueto", como los Amish o los Kibutz?
Olvidémonos por un momento de los musulmanes radicales, el contra-ejemplo preferido, y pensemos en comunidades niponas, chinas, caribeñas, indias o bengalíes. Liberdade en Sao Paulo, Chinatown en Nueva York, Little Haití y Little Havana en Miami, Little India en Singapur, Banglatown en Londres. Hay cierto grado de integración, pero también de distanciamiento y preservación de sus rasgos distintivos. Tomemos el barrio chino neoyorquino, por ejemplo. El turista observa divertido que los letreros están en mandarín y que hay residentes que no saben hablar inglés, pero cuando el fenómeno análogo ocurre en su ciudad natal ya no le parece divertido. Entonces estamos ante un "gueto" inaceptable, al borde del abismo multicultural. (...)
Vayamos un paso más allá y consideremos el caso de las comunidades Amish en Estados Unidos. (...) Los Amish viven en un gueto (bucólico, pero gueto al fin y al cabo) y apenas interactúan con el exterior. El grupo ejerce una fuerte presión social sobre sus miembros (niños y adultos) para que se atengan a los códigos de comportamiento. El ostracismo o el castigo corporal a los menores (legal en Estados Unidos) son formas de control utilizadas. Respetan, no obstante, el derecho de salida: un individuo puede abandonar la comunidad voluntariamente o ser excomulgado si no cumple con las normas. También existe un período durante la adolescencia, el rumspringa, en el que las normas de la comunidad se relajan y el joven empieza a cortejar a otro miembro. Al final de este período el joven decide si se bautiza, integrándose definitivamente en la comunidad, o si se escinde. Un pequeño porcentaje de jóvenes prefiere escindirse y vivir en el exterior. (...)
Decía Nozick que en una sociedad libre pueden convivir maníacos y santos, monjes y libertinos, socialistas voluntarios y capitalistas, comunidades como las de Fourier, Flora Tristan, Owen, Proudhon o Josiah Warren, kibbutz, Bruderhof.... ¿Por qué no tienen también cabida los inmigrantes que se resisten a integrarse? Si los Amish tienen "derecho a gueto", ¿por qué no los demás?
El artículo está motivado por un debate con Bernabé y Borja, en una de nuestras quedadas londinenses, a propósito de la integración lingüística de los forasteros. Un artículo de Shikha Dalmia en Reason sobre el burka y los Amish también ha sido inspirador.
Liberand lo ha comentado en su blog: El derecho a no integrarse
Aviso: voy a Amsterdam el fin de semana, no creo que publique el lunes, retomaré el blog el martes.
El miércoles día 30 de junio este rincón cumplirá 2 años y habrá novedades...











