Pascual González sostiene que la moral y el determinismo son compatibles y para demostrarlo plantea una experimento mental con "mundos gemelos". En realidad se trata de una versión elaborada de un argumento bastante común, que reza lo siguiente: si no asumiéramos que el hombre es responsable de sus acciones y aplicáramos normas y sanciones que incentivaran los buenos comportamientos, el crimen y las actitudes anti-sociales proliferarían y la sociedad degeneraría. Luego debemos asumir que el hombre es responsable y aplicar normas.
El problema que tengo con este argumento es que siempre se plantea como si de hecho pudiéramos elegir, en sentido profundo, entre una sociedad con normas y una sociedad sin ellas, cuando desde un punto de vista determinista éstas no son más que el producto último de la interacción de micro-partículas. Es decir, el argumento pretende persuadirnos de que es mejor que nos decantemos por una sociedad que trata a los hombres como si fueran responsables de sus actos, pero ese intento de persuasión es absurdo y fútil, porque si finalmente tratamos (o no) a los hombres como si fueran responsables será porque está determinado que los tratemos de ese modo, no porque nos "hayamos decantado" o "decidido en favor de" ese modelo de sociedad después de sopesar el argumento. Por tanto, desde un punto de vista determinista, carece de sentido plantear el argumento, sobre todo si es con la pretensión de persuadirnos.
Copio la parte central de la metáfora de los "mundos gemelos" (T y TG), y enfatizo al final la alusión implícita a nuestra libre voluntad:
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