Mi último artículo para Libertad Digital sobre la reforma de las pensiones es bastante completo. Incluyo previsiones sobre la evolución demográfica y el gasto en pensiones en cincuenta años, respondo a varios argumentos de Vicenç Navarro (defensor incansable del sistema público), calculo cuánto podríamos ganar si nos dejaran invertir nuestras cotizaciones, y aporto datos sobre el exitoso sistema de capitalización individual chileno, que ya ha sido implementado en varios países.
Si en 2060 se dobla el gasto en pensiones y la masa de trabajadores se mantiene, significa que pagaremos el doble en cotizaciones en términos proporcionales para mantener el mismo nivel de pensiones. Supongamos que el PIB, como augura Navarro, se dobla en cincuenta años. El salario medio en España en 2009 fue de 20.500 euros, que implica una cotización aproximada de 6.000 euros para pensiones. En 2060 el salario medio (habiéndose doblado la riqueza nacional) será de 41.000 euros. El que crea que la cotización será entonces de 12.000 se equivoca. Recordemos que el gasto en relación con el PIB se dobla, y que el PIB se ha doblado también. Es decir, pasamos de un 8% sobre un PIB de base 100 (igual a 8 unidades), a un 16% de un PIB de 200 (igual a 32 unidades), lo que significa cuadriplicar el gasto real (32/8). De modo que en 2060 estaríamos pagando una cotización de, agárrense, 24.000 euros (6.000 x 4). Como el empresario minora el salario en una proporción similar al aumento de la cotización, para mantener el coste por trabajador igual, nuestra nómina en realidad sería de 31.000 euros (un poco más que la cotización...). Eso o la carga se trasladaría al contribuyente, que podría seguir cobrando 41.000 euros pero pagaría 12.000 euros en impuestos adicionales. Los que estén confundidos con tanta multiplicación pueden dividir todas las cifras por dos: sería como si actualmente el salario medio pasara a ser de 14.500 euros (en lugar de 20.500), con una cotización de 12.000 euros, o pagáramos 6.000 euros más en impuestos. ¿De verdad a Navarro le parece sostenible esta situación? (...)
Un modelo regulado de capitalización individual (único o mixto) ya se aplica en varios países, entre ellos Chile, Estonia, Letonia, Lituania, México, Perú, Eslovaquia y Hungría. Chile fue el primero en implementarlo, hace casi 30 años. El éxito ha sido rotundo. Los cotizantes chilenos, obligados a ahorrar un 10% de su sueldo, pueden invertir en cinco tipos de fondos de pensiones, dependiendo del riesgo, y optar por distintos gestores y modalidades de pago. Si fallecen, la familia recibe la pensión o el montante en herencia. El fondo Tipo C, que es de riesgo moderado y acoge al 43% de los afiliados, tenía una rentabilidad media anual del 9,19% a julio de 2009, desde su creación en 1981. Todos los fondos han recuperado en un solo año la pérdida de valor de 2008. Un chileno sólo tiene que trabajar 28 años para obtener una pensión igual a sus últimos sueldos.
Recomiendo que lo leáis entero y se lo enviéis a amigos y familiares que todavía confían en cobrar una pensión pública decente en 40 años.