George Will es uno de los columnistas conservadores más influyentes de Estados Unidos. Crecientemente crítico con la guerra de Irak, ahora hace un llamamiento en
The Washington Post a la retirada de Afganistán después de años de infructuosos esfuerzos por estabilizar y reconstruir el país.
El Mundo publica hoy su artículo en la Tribuna:
El momento de parar en Afganistán.
A pesar de que la violencia estalló en todo el país después de - y en parte gracias- a tres comicios electorales, las recientes elecciones en Afganistán se consideran cruciales. ¿Para qué? ¿Para la creación de un gobierno central efectivo? Afganistán nunca ha tenido uno. El embajador estadounidense Karl Eikenberry espera una «renovación de la confianza» del pueblo afgano en el Gobierno, pero The Economist describe el Ejecutivo del Presidente Hamid Karzai -su compañero de lista a la vicepresidencia es un traficante de drogas- como «tan inepto, corrupto y rapaz» que a veces la gente desea la restauración de los señores de la guerra, «que eran menos corruptos y menos brutales que los del ramo de Hamid Karzai».
El almirante Mullen habla de combatir «la cultura de pobreza» de Afganistán. Pero eso llevó décadas conseguirlo en unos pocos kilómetros cuadrados del sur del Bronx. El General Stanley McChrystal, comandante estadounidense en Afganistán, cree que los programas de empleo y los servicios públicos a nivel local pueden persuadir a muchos «guerrilleros accidentales» de abandonar las milicias talibán. Pero antes de iniciar el New Deal 2.0 en Afganistán, la administración Obama debería preguntarse: si las fuerzas estadounidenses están desplegadas para evitar el restablecimiento de bases de Al Qaeda -evidentemente no las hay ya- ¿no habría que invadir para fomentar la construcción de la identidad nacional en Somalia, Yemen y otros vacíos de soberanía? (...)
El genio, decía De Gaulle recordando la decisión de Bismarck de detener a las fuerzas alemanas a las puertas de París en 1870, a veces consiste en saber cuándo parar. No se necesita genio para reconocer que en Afganistán el cuándo significa ahora mismo, antes de que más vidas estadounidenses, como la del joven Allen, se pierdan.
Mientras tanto, la opinión pública en Estados Unidos se muestra cada vez más reticente a continuar la guerra/ocupación en Afganistán: de un 54% el mes pasado a un 57% en la encuesta que la CNN acaba de divulgar.
En el contexto de los recientes comicios en el país, proliferan las acusaciones de fraude electoral por parte de observadores externos y los líderes tribales están pidiendo la dimisión de Karzai.
El editorial de The Times advierte sobre las consecuencias de un posible fraude.