Ahora que el gobierno español se ha visto obligado por las circunstancias a proponer un "plan de austeridad", algunos comentaristas liberales recriminan a Zapatero que recorte "derechos sociales". De súbito les asalta la preocupación por los salarios de los funcionarios y los subsidios para las nuevas mamás. ¿Nos hemos olvidado que estamos crisis?
Libertad Digital pregunta en su encuesta: ¿Está de acuerdo con las medidas de Zapatero para recortar el déficit?
Dudo que el resultado hubiera sido distinto si preguntáramos a los votantes del PSOE.
Mi opinión:
- Bienvenida sea esta reducción del gasto público, aunque llegue tarde y se quede corta.
- ¿Podrían haberse recortado otras partidas y fusionado o abolido ministerios enteros? Sí, pero más vale esto que nada. Y no nos engañemos: no hay salida indolora del pozo donde nos encontramos.
- Zapatero no merece ningún reconocimiento por parte de quienes hemos defendido reducciones de gasto público desde el primer momento. El plan de austeridad le ha sido impuesto, por la realidad y por poderes externos, y ZP ha tenido que tragárselo a contra voluntad. Hay un punto de justicia divina en todo esto, que Rajoy ha sabido explotar muy bien en su discurso.
- ¿No están empezando a movilizarse UGT y CCOO? Entonces el plan de austeridad no puede ser tan malo.
[C]omo ha resaltado Rajoy, quedan muchas partidas de gasto por suprimir en los presupuestos –desde ministerios enteros a subvenciones a las oligarquías sindicales y empresariales españoles–, pero me temo que no se trata de optar entre el plan de Zapatero o el de Rajoy, sino que para empezar habrá que aplicar ambos. (...)
Lo que ha hecho Zapatero –o Merkel a través de Zapatero– no es recortar derechos sociales, sino ilusiones sociales. No nos está atracando ahora, cuando simplemente se resigna a no repartir aquello que no tiene: nos ha atracado y nos atraca cuando se endeuda para obligarnos a gastar aquello que no nos podemos permitir (...)
Siento las malas noticias, pero mucho me temo que esto es sólo el principio y que debería haberse hecho hace tiempo. Si hubiéramos ajustado el gasto hace tres años, no sólo nos habríamos ahorrado más de 150.000 millones de euros, sino que ya estaríamos en una mejor situación para volver a generar riqueza. El empecinamiento socialista de Zapatero sólo ha conseguido retrasar y agravar la magnitud de lo inevitable: los funcionarios y los pensionistas van a cobrar menos (habrá más rebajas y congelaciones de sus rentas) y las prestaciones estatales van a reducirse. No porque lo diga yo o porque me agrade, sino porque es absurdo pelearse con la aritmética fiscal. (...)No es, pues, que Zapatero haya empezado a hacer lo correcto, es que la realidad se está imponiendo. Lo cual, claro, equivale a decir que quien ha construido su presidencia sobre el engaño y la manipulación ha cavado su propia tumba. Pero ahora que la izquierda ultramontana está apelandando a la calle, no deberíamos volvernos más zapateristas que Zapatero y pedirle que gaste aquello que no tiene; más bien es hora de recordarle que esto no es ni mucho menos suficiente: quedan más de 90.000 millones de déficit por recortar y una liberalización de los mercados que aprobar. Cuanto antes despertemos de la ilusión colectiva, mejor para todos.
(HT: Barcepundit)





