Dos artículos publicados en Libertad Digital sobre la reforma de las pensiones. El primero aludiendo a los esfuerzos de la Asociación para la Reforma de las Pensiones por introducir en el debate el sistema de capitalización individual (dediqué una entrada a la ARP, criticando algunos aspectos de su enfoque).
El segundo reportaje hace referencia al intercambio entre Vincenç Navarro y Juan Ramón Rallo sobre la sostenibilidad del sistema público. Navarro dice que es sostenible si hay crecimiento económico, aunque caiga el número de cotizantes y aumente el de jubilados, pero Rallo contesta que hay trampa en este argumento. El artículo incluye también unos cálculos sobre las pensiones que recibirían los jubilados si los 6000 euros que de media aporta el empresario a la Seguridad Social fueran invertidos en Bolsa. Ajustado a la inflación, recibirían una pensión de 3500 euros al mes, frente a los 900 euros actuales.
- Un movimiento social pide la capitalización de las pensiones (leed mi anterior entrada sobre la ARP).
- Capitalizar las pensiones permitiría a los jubilados cobrar 3.500 euros al mes
Copio unos párrafos y un gráfico:
Rallo propone que el Gobierno permita elegir a los trabajadores con respecto a las aportaciones del empresario a la seguridad: aquellos que quieran que el montante sea destinado a la Seguridad Social permanecen en el sistema, aquellos que quieran administrarlo de otro modo, depositándolo en un fondo de pensiones o invirtiéndola directamente en bolsa, son libres de hacerlo. (...)
La Bolsa de Madrid tiene una rentabilidad histórica del 10%. El índice S&P 500 tiene una rentabilidad histórica del 9% desde 1871 (y del 10% desde 1923, que es cuando S&P 500 introdujo su primera lista de acciones). Esto significa que si hubiésemos invertido sólo 100 dólares en 1900 en las compañías de ese índice y hubiésemos ido reinvirtiendo los dividendos, hoy tendríamos medio millón de dólares (tomando la rentabilidad del 9% anual). (...)
En la tabla mostrada a continuación calculamos la revalorización anual de la aportación que actualmente paga el empresario a la Seguridad Social para un salario medio en España (aproximadamente 6.000 euros al año). Hemos tomado la rentabilidad histórica del 10% de la Bolsa de Madrid y descontado un 3% de inflación anual.
Las cifras son elocuentes: después de 30 años de vida laboral el trabajador dispondría de más de 600.000 euros, y tras 40 años poseería 1,28 millones de euros.





