Fernando Díaz Villanueva escribe en Libertad Digital sobre ocho de las diez principales fortunas del mundo, creadas de la nada por emprendedores de origen humilde. Como señala Fernando, este dato ilustra la movilidad social que se da en una economía de mercado, en contraste con las rigideces de la sociedad estamental del pasado.
La trayectoria de algunos de estos self-made men:
Lawrence Ellison y las bases de datos
La historia Lawrence Ellison es propia de una novela. Nunca conoció a su padre y no supo quien era su madre hasta los 48 años. Fue criado en un barrio judío de clase media en el sur de Chicago. Empezó a estudiar en la universidad, pero lo dejó en segundo curso. A los 20 años se mudó a California con lo puesto. En 1977 tuvo la idea de fundar una compañía de software dedicada a las bases de datos, la llamó Oracle. Hoy es uno de los millonarios más excéntricos. Tiene un yate del tamaño de un transatlántico y vive en una mansión de estilo japonés a prueba de terremotos.
Los hermanos Albrecht, reyes del hard discount
Karl y Theo Albrecht nacieron en Essen, en la cuenca del Ruhr, al terminar la primera guerra mundial. Su padre era minero y su madre poseía una pequeña tienda de alimentación. No fueron a la universidad y todo lo que tenían que saber para triunfar lo aprendieron en aquella tienda. Observaron que si bajaban un 3% los productos éstos empezaban a venderse como rosquillas. Para rebajar aún más el precio decidieron no hacer nunca publicidad, no vender productos frescos y gestionar siempre supermercados pequeños.
En 1961 abrieron su primer Aldi (Albrecht-Discount), un supermercado que vendía casi lo mismo que los demás pero más barato. Para evitar discutir los hermanos se partieron el negocio. El norte de Alemania sería para Theo, el sur para Karl. Hoy Aldi es una cadena de 8.200 supermercados repartidos por 19 países.
Amancio Ortega, moda para todos
El self-made man español por excelencia es el coruñés Amancio Ortega Gaona. Nació en una aldea de León tres meses antes de empezar la Guerra Civil. Emigró con sus padres a Galicia donde, a los 17 años, comenzó a trabajar en una céntrica mercería de La Coruña. En 1963 pidió un préstamo para montar su propia empresa textil: GOA, dedicada en origen a fabricar las batas de guatiné, que hacían furor en los años 60. Doce años después abrió su primer Zara en su ciudad de adopción. A partir de ahí el negocio fue creciendo como la espuma en lo que se dio en llamar Zaravolución. Hoy, casi medio siglo después, la heredera de GOA, Inditex, da empleo a 90.000 personas en todo el mundo.





