Estas vacaciones volví a ver Reservoir Dogs de Tarantino. La película ocurre en un garaje, y es para la historia. Una de las escenas más divertidas es la discusión que tiene el grupo al principio, en el restaurante, sobre la propina. Mr. Pink nunca deja propina (atención a su discurso con ribetes liberales):
Ya que estamos, no dejéis de ver la escena mítica de Desperado en la que el propio Tarantino cuenta un chiste en un bar.





