La propuesta de Barack Obama de limitar el tamaño y las actividades de los bancos, tildada de "guerra contra Wall Street" por numerosos medios, está recibiendo duras y previsibles críticas desde las filas liberales. Un ejemplo es Allister Heath, editor de City AM, que explica por qué el plan no hubiera hecho nada para evitar la crisis y no es la solución a los problemas actuales.
Pero no todo son enmiendas a la totalidad. Juan Ramón Rallo, escribiendo para Libertad Digital, defiende parcialmente la medida, argumentado que esta regulación puede contribuir a que la banca tenga más difícil explotar sus privilegios legales en beneficio propio y a expensas del resto de la sociedad. Desde punto de vista ético y práctico su posición es intuitivamente razonable: en un contexto en el que el Banco Central socializa las pérdidas (o el riesgo) de la banca pero privatiza sus ganancias (incentivando el descalce de plazos / la expansión crediticia), una regulación que limite la asunción de riesgos excesivos (descalce de plazos) es justa y beneficiosa.
Copio varios párrafos de sendos artículos.
So what does Obama actually want? Banks with deposits (all the big firms) will be banned from trading on their own account (though will still be able to take positions on behalf of clients). They will be barred from “owning, investing in or sponsoring” hedge funds and private equity groups. No bank can have more than 10 per cent of total deposits; this would be extended to other assets too.
But wait a minute. Was the financial crisis due to the fact that some banks own private equity firms? No. Would Lehman have been saved by the restriction on size or any other of the proposals? No. Just one firm, Bear Stearns, a pure investment bank which would not therefore be covered by the new rules, was destroyed because of its ownership of a hedge fund which invested in sub-prime mortgages. Would any of these rules have protected
Northern Rock or HBOS? No. Did the losses racked up by the state-sponsored Fannie Mae and Freddie Mac mortgage giants have anything to do with prop trading or hedge funds? No – and neither did the failure of Wachovia, Washington Mutual, Countrywide or the over 100 US banks and many others around that world that have gone bust. (...)
Obama’s pseudo-remedies completely miss the point. They won’t save capitalism but will make it less efficient. All the activities that go on today will still take place, albeit not within the same firms and not necessarily in the same countries.
Obama pretende restaurar la Ley Glass-Steagall (...) El objetivo de la Glass-Stegall era separar la banca comercial de la banca de inversión, es decir, que los bancos que captan depósitos y que pueden pedir dinero prestado al banco central no tengan permitido ni hacer trading por cuenta propia en la bolsa (lo que muchos llamarían con cara agria "especular") ni patrocinar ciertas emisiones de valores.
Muchos opinarán que debe ser el mercado y no el Estado quien fije este tipo de regulaciones... entre ellos yo. Creo que una banca libre podría autorregularse infinitamente mejor que a través de una panda de políticos que sólo pretenden instrumentarla para su propio beneficio. Ahora bien, no conviene olvidar que la banca actual dista mucho de ser libre. Mientras los bancos comerciales detenten el privilegio de refinanciar sus fondos de maniobra negativos en la Reserva Federal, trasladando su iliquidez al resto de la sociedad en forma de inflación, no podremos hablar de libertad bancaria. (...)
Obama, con sus regulaciones, ha venido a recortar alguno de estos privilegios (aunque, a la espera de leer los detalles, mucho me temo que pretenderá arrimar el ascua a la sardina de la deuda pública y si no, al tiempo). Así, los bancos comerciales ni podrán emplear el dinero de sus depositantes ni podrán pedir prestados fondos a la Reserva Federal para realizar algunas operaciones con activos a largo plazo y bastante arriesgadas (como el trading por cuenta propia). Además, tampoco estarán cubiertos a la hora de especular por el fondo de garantía de depósitos, lo que en principio debería incrementar un poco su prudencia.
Dicho de otra manera, con esta regulación se limitarán algo las brutales expansiones crediticias que dan lugar a los ciclos económicos y que son fruto del descalce de plazos de la banca y de las políticas laxas de los bancos centrales. Lo cual no significa, tal y como rápidamente ha anunciado Obama, ni que vayan a desaparecer las crisis (ya que siguen existiendo muchos otros circuitos por los que expandir el crédito) ni que los contribuyentes no vayan a tener que seguir sufragando rescates bancarios.





