Según una encuesta de mayo de la firma de recursos humanos Adecco, entre 1.000 parados españoles, el 14,7% estaban preparando oposiciones y el 39,5% estaban pensando en hacerlo, mientras el 45,8% rechazaban buscar esa salida laboral. En el caso de los jóvenes menores de 25 años, la inclinación hacia el sector público era todavía mayor, porque sólo un 37,5% descartaban opositar, mientras un 46,5% estaba valorando hacerlo y el 16% ya se hallaba estudiando para ello. Así que ante la negra coyuntura, el 62,5% de los desempleados de menor edad ven su futuro en la administración pública, lo mismo que el 57,2% de los parados con entre 26 y 35 años.
Tampoco cabe esperar otra cosa si al regulado sector privado no se le deja crear empleo (los elevados costes de contratación reducen la demanda de trabajo), la tasa de paro de los menores de 25 años es del 38% y el sector público ofrece (a expensas del contribuyente) condiciones artificialmente atractivas.





