Juan Ramón Rallo hace hincapié en un tema que ya he comentado en otras ocasiones: El sistema de pensiones actual es una estafa insostenible a cuyo lado el fraude piramidal de Madoff es casi una broma de mal gusto, y la sociedad permanece impasible porque no sabe lo que está dejando de ganar. Copio su conclusión:
Bueno, pues sepa que la Seguridad Social le arrebata unos 5.000 euros anuales a un trabajador cuyo salario sea de 15.000 euros brutos. Dicho de otra manera, si invirtiéramos en el mercado de valores el dinero que nos quita cada año el sistema público de pensiones, aplicando la sencilla renta anterior, alcanzaríamos un patrimonio de 500.000 euros y una renta mensual de 3.000. ¡Y tan sólo en 30 años!
Nos podríamos jubilar a los 50 cobrando, sin pegar un palo al agua, 3.000 euros mensuales. Y para rematar, nuestras empresas –con todo el significado del término, porque serían de nuestra propiedad– serían más productivas, innovarían más, fabricarían bienes y servicios más baratos y de mayor calidad, y por consiguiente nuestros salarios también serían más elevados. Ése es el auténtico fraude de la Seguridad Social. Ése es el escenario, el de la sociedad de propietarios, que horroriza a los socialistas. La pesadilla de Marx: un mundo donde todos fuéramos capitalistas por ser los accionistas de las empresas en las que, si quisiéramos, estaríamos trabajando.
Si os interesa el tema os invito a visitar la página de la Asociación para la Reforma de las Pensiones, una iniciativa que desde la neutralidad ideológica intenta informar sobre la naturaleza del sistema público de reparto y propone un sistema alternativo de capitalización individual.
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