Según informaron varios medios, el Partido Popular había propuesto en el Congreso que los menores de 14 tuvieran prohibido conectarse a redes sociales como Facebook, y que los menores de 18 años solo pudieran acceder con autorización paterna. Al final ha resultado ser un error de la comisión del PP, que dio por bueno un borrador que aún no se había aprobado y que, presumiblemente, no iba a aprobarse en esa misma forma.
Con todo, no deja de ser preocupante que una propuesta figure en un borrador, lo que indica que se barajaba como posibilidad y tenía méritos para ser debatida. También me parece grave la alusión a otras medidas de control de contenidos en internet.
El Mundo se hacía eco de la noticia:
En relación con las nuevas tecnologías, los 'populares' quieren que los menores de 14 años no puedan participar en ninguna red social, y que los menores de 18 años no sean miembros de éstas sin el consentimiento de sus padres, así como que indiquen su nombre y DNI y que sus perfiles sean privados.
Alonso pidió nuevas medidas de seguridad en Internet y mayor inspección de las páginas web, ya que los menores "están teniendo acceso sin ningún tipo de control a contenidos violentos".
Estas medidas son intrusivas e innecesarias. Vaya por delante que me parece perfectamente razonable que un chaval de 13 años, o de 17, se socialice con sus amigos por internet. No veo qué mal puede hacerle Facebook siempre que lo utilice con moderación.
La propuesta es intrusiva porque usurpa a los padres el derecho a decidir si sus hijos menores de 14 años pueden o no conectarse a redes sociales, e impone un requerimiento legal para con los menores de 18 años que las familias no están solicitando. Como ha señalado la portavoz del PSOE, Lourdes Muñoz, tampoco se necesita un permiso previo legal para abrir una cuenta de correo electrónico, comprar un libro o ir al cine, y las familias no parecen reivindicarlo. O como señala Daniel Rodríguez:
Hurtar a los menores por ley la posibilidad de acceder a ese mundo sería como prohibirles tener móvil, consola de videojuegos o acceso a internet; una intromisión en su presente y su futuro que sólo los padres –quienes los conocen de verdad– deberían poder hacer.
Pero es que las medidas de control de contenidos son, además, totalmente innecesarias y demuestran el afán de los políticos por regular y controlar, y su hostilidad a dejar que la gente encuentre sus propias soluciones a los problemas específicos que les afectan. En este caso, hay padres que quieren controlar el acceso a internet de sus hijos, y es por eso que el mercado oferta distintos programas de control parental de internet, algunos incluso gratuitos.
Una búsqueda nada exhaustiva en Google da estos resultados:
- CyberSentinel
- ParentalControl Bar
- Sentry Parental Controls
- Cyber Patrol
- Net Nanny
- Responsible Surfing
- Control Kids
En Windows Vista también puede configurarse el control parental, lo mismo que en muchos anti-virus, como el Panda que yo utilizo.
Otra muestra de cómo el mercado es mucho más eficiente a la hora de proveer soluciones a la gente que las busca.





