Dos preguntas en las encuestas del lateral, en motivo de mi artículo sobre Irving Kristol y el neoconservadurismo en Libertad Digital. Recomiendo leer el artículo antes de contestar, por si aclara alguna confusión previa.
- ¿Consideras que el neoconservadurismo forma parte del movimiento liberal?
- ¿Estás a favor de la alianza entre liberales y neoconservadores?
Mi respuesta es "no" a la primera, y "sí" a la segunda, con muchos matices (tantos que no estoy seguro de que el "sí" corresponda).
No suelo etiquetar o repartir carnés de liberal. Los calificativos ideológicos pueden ser útiles para simplificar e informar, y en ese sentido los utilizo, pero también pueden ser fuente de disputas estériles. Normalmente concedo a los demás el título que ellos mismos se atribuyen y no busco purgar personas sino ideas a través del debate. Así que si hay algún neoconservador que se considera liberal, no me entretendré tanto en discutir si merece o no ese título como en argumentar que determinadas ideas suyas no son congruentes con la ética de la libertad. No obstante, si tengo que considerar el neoconservadurismo en abstracto, como cuerpo de ideas, mi conclusión es que presenta varias incompatibilidades con el liberalismo. En política exterior sobre todo (aunque dentro del liberalismo tampoco hay consenso en este asunto), pero también en política doméstica: el neoconservadurismo es demasiado complaciente con el statu quo socialdemócrata y paternalista. Por otro lado, ni Kristol, ni Podhoretz ni otros neoconservadores se califican a sí mismos como liberales, luego aún me siento menos tentado a considerarlos tales.
En cuanto a la segunda pregunta, soy partidario de tender puentes con otros movimientos y corrientes, por dispares que sean a veces, a derecha y a izquierda. Por lo tanto concibo la alianza más como una cuestión estratégica/táctica que de principios, y en todo caso creo que es bueno marcar distancias y no supeditar el liberalismo a una agenda política que le es ajena. No en vano pienso que la asociación o identificación del liberalismo con "la derecha" o el "conservadurismo", más allá de las ventajas que le haya podido reportar, alberga también riesgos y le ha influido negativamente en algunos aspectos (véase mi artículo Anti-izquierdismo instintivo). En España y en Europa en general creo que una alianza parcial con los neoconservadores tiene sentido mientras no se comprometan los propios principios, pues la cuestión militar no pesa tanto, el liberalismo de ascendencia austriaca/americana es demasiado marginal como para ir por su cuenta, y la cercanía permite una influencia notable en la derecha (que en parte es mutua y tiene costes). Cabe enfatizar, con todo, que la derecha en Europa es más conservadora a secas que neoconservadora o, dicho de otro modo, hay menos neoconservadores genuinos y más conservadores o liberales con ribetes neocones. En Estados Unidos las circunstancias son bastante distintas y en general me parece bien el distanciamiento o incluso hostilidad que se practica hacia el neoconservadurismo (al menos hacia su facción menos anti-estatista en política doméstica).
¿Qué opináis vosotros?





