A Geógrafo Subjetivo le molesta que algunos distingan entre libertad y libertinaje.
No hay cosa que más me moleste en el mundo que la distinción entre libertad y libertinaje. Esconde un desprecio a lo que es la libertad como capacidad de elegir según la propia libertad sin coacciones. Los que dicen que el libertinaje es hacer lo que a uno le dé la gana y que libertad es hacer lo que es correcto, niegan la libertad y, en consecuencia, la condición moral del ser humano.
La libertad es la capacidad de elegir según la propia libertad sin coacciones, esto es, hacer lo que a cada cual le dé la gana en cualquier momento. Si no hay libertad, no hay posibilidad de obrar correcta o incorrectamente.
El problema estriba en que los que hacen ésta y otras distinciones realmente lo que nos le gusta es que los seres humanos tengan esa capacidad y puedan ejercerla. Recelan que seamos seres libres, pero como no se atreven a decir que la libertad es mala, la adjetivan, la distinguen o la pervierten para negarla, domesticarla o desvirtuarla.
La reflexión me parece un poco confusa, pero estoy de acuerdo con la idea que intenta transmitir.
Libertad y libertinaje no son lo mismo, luego es natural que se los distinga. Libertad es poder elegir sin ser coaccionado; libertinaje es cuando uno actúa de forma desenfrenada (RAE), sin respetar costumbres sociales o valores que podríamos calificar de conservadores (ejemplos: promiscuidad, consumo de drogas etc.).
Pero libertinaje tampoco es antónimo de libertad como algunos pretenden, a menudo para justificar su afán por restringir la libertad. El libertinaje está subsumido en la libertad: entre las acciones que uno tiene derecho a ejercer libremente, algunas son libertinas y otras no.
Por tanto, libertad no es libertinaje, pero la defensa de la libertad sí implica tolerar el libertinaje.





