Ya estoy en Barcelona y, a diferencia de yosoyhayek, no he dormido ni poco ni muy poco.
Mis impresiones a vuelapluma sobre la jornada en Madrid y vuelvo a mi paréntesis (las vacaciones son sagradas).
De Liberacción destaco la reflexión de Anthony de Jasay sobre el concepto de bien público (el hombre es ya mayor y no oye ni ve bien, pero la cabeza le funciona perfectamente), el libro de Rallo y Rodríguez Braun sobre la crisis (en el tren he empezado a leer el capítulo sobre cómo se gestó y me parece excelente y muy divulgativo), el debate entre Huerta de Soto, Braun y el público sobre... ¿anarco-capitalismo? (cuando el tema debía ser "el liberalismo en la calle"), el índice de la libertad económica de las comunidades autónomas de Francisco Cabrillo (Madrid la menos intervenida, Andalucía y Extremadura las que más, Cataluña en el medio tirando para el menos), y el avance de Laura Mascaró de su libro sobre homeschooling que está por venir (Laura conoce el tema en primera persona).
Durante la comida (acompañamos a Jasay y a su esposa, una pareja encantadora) Carlos, Juan Morillo, Pablo Carabias y yo hablamos sobre la cultura empresarial en Londres, el fraudulento talante de Zapatero, la violencia en Estados Unidos y la libertad de armas, el aborto, y la Segunda Guerra Mundial y el aislacionismo. A Jasay quise comentarle un aspecto que me parece sumamente interesante de su obra: su tesis de que tanto la sociedad sin Estado como el Estado del Bienestar son estables, pero no así el Estado mínimo/limitado (por razones de la Escuela de la Elección Pública). El problema que plantea este esquema para quienes defendemos la sociedad sin Estado es cómo saltamos de un escenario a otro si reducir el Estado (que es la presunta vía para eliminarlo) es una quimera. La respuesta de Jasay: a lo mejor es utópico aspirar a tener una salud perfecta, pero ello no nos impide luchar en la medida de lo posible contra la enfermedad.
La cena fue, como siempre, momento para encuentros, reencuentros, puestas al día y apasionadas discusiones. Allí estaban los chicos de la UDE (Alberto, Juanjo y Adolfo), Luis venido desde el exilio, el Doctor Herrán y su compañero de bita, FDV, gente que conozco mejor por el nick que por el nombre (hoyu, nairu), el siempre assenyat Adrià, Stewie el agorista, mi compatriota catalán Luis Torras y su hermana, Toni y Laura Mascaró (me hizo muchísima ilusión verles), Kantor, narpo, Roberto, Paco, varios Antonios (Gimeno y Salazar), José Carlos, Dani, Miquel, Chin (a quien agradezco que me introdujera a Pedro Schwartz), Carlos... y seguro que me dejo gente a quien saludé y me saludó.
Es una lástima que los que presentaron el Premio Juan de Mariana a Anthony de Jasay dijeran tan poco sobre las enseñanzas básicas de su obra. Personalmente, si hubiera tenido que destacar un pasaje y una idea de la obra de Jasay hubiera aludido a su analogía entre la constitución y la doncella con cinturón de castidad y con la llave a mano:
The analogy with states and their constitutions is distorted by the bindings. Once bound, Ulysses cannot undo his shackles. Only his shipmates can release him. A state bound by a "law of laws," being at the same time the monopolist of all law enforcement, can always untie itself. It would not be sovereign if it could not. The proper analogy is not with Ulysses and his shipmates approaching Scylla and Charybdis, but with the lady whose lord, reassured by her chastity belt, is safely off to the wars, while she, now mistress of herself, hangs the key of the padlock of the belt on her own bedpost.
Nuestra mesa fue un cachondeo padre y me quedé afónico de tanto discutir. Durante la segunda mitad de la cena (y hasta que nos echaron del Casino), el debate giró en torno a nacionalismo (catalán y español), independencia de Cataluña, implicaciones para Baleares, y las motivaciones subyacentes de los catalanes y la Generalitat con respecto a las políticas de inmersión lingüística. Yo defendí básicamente las ideas expuestas en estos dos artículos:
- La unidad de España reconsiderada
- Ciudadanos de segunda y proteccionismo lingüístico
Luis Torras se sumó a la defensa de la secesión de Cataluña, para satisfacción de Fernando Díaz Villanueva que seguramente vio en esta deliciosa escena la confirmación de que Cataluña debe ser expulsada.
La defensa que tanto Luis como yo hicimos de la secesión (asumiendo que pudiera llevarse a cabo de forma pacífica) fue estrictamente pragmática: a más unidades políticas, más competentencia entre ellas y voto con los pies. No era una defensa nacionalista entre otras cosas por qué no nos consideramos tales. El sector valenciano (Rallo, Adrià) y el sector menorquí (Toni y Laura) iban poniendo "peros" a nuestros argumentos (unos "peros" más afortunados que otros). Más matices y comentarios sobre la secesión en este intercambio con Alberto Illán.
Cuando en el Casino nos invitaron a marcharnos nos fuimos a nuestro local habitual de Sol para continuar debatiendo sobre temas diversos: la filosofía randiana, el seasteading y ejemplos de proyectos parecidos que han fracasado, Libertas y C's, el gradualismo liberal... Por supuesto, acabamos a las 6 de la mañana discutiendo con Stewie sobre agorismo.





