En unas horas voy a Ministry of Sound a escuchar a Armin Van Buuren, uno de los mejores DJ de música trance. Sergi se ha venido expresamente de Barcelona para la ocasión, tenemos los tickets desde hace semanas, y vamos a estar de 10.30 a 7 de la mañana tocando el cielo. Es el 14 aniversario de las sesiones The Gallery y a Armin le acompañan otros DJs de altura. La noche promete ser memorable.
Ministry tiene varias salas pero no es una discoteca grande. Razzmatazz en Barcelona (penosa música la última vez que fui) es mucho más vasta. Ahora bien, el sistema de sonido de la sala principal es simplemente alucinante, así como los efectos de luz e imágenes. Fabric tiene fama de ser la mejor discoteca de Londres y del mundo, y lo cierto es que tiene mucha personalidad, pero la música suena marginalmente mejor en Ministry. El volumen está en un punto de equilibrio difícil de conseguir: lo bastante alto como para que la música circule por tu cuerpo vía intravenosa y no te lleguen a explotar los tímpanos (aunque bastante gente va con tapones). La discoteca ya lo advierte con estos carteles deplegados en los pasillos que llevan a la sala central, así que el que avisa no es traidor:
Aquí tenéis un par de muestras de Armin Van Buuren (poned el volumen alto):
A State of Trance Episode 341 (10.05 min.)
Sunlounge - White Sand (9.43 min.)
Burned with Desire (2.58 min.)
Actualización (12.25): No nos marchamos a las 7, pero aguantamos de 11 a 5 non-stop. Lo peor es que arrastro varias décimas de fiebre desde el jueves y el cuerpo empezó a debilitarse después del efecto del Dafalgan. Si no hubiera sido por el trance, me hubiera desplomado.
No salimos de la sala grande, la Box, en toda la noche. Tall Paul fue brutal, trance del bueno, Judge Jules era un trallero y nos agobió bastante, Armin fue... Armin. Un poco más cañero de lo normal, pero impresionante. Una sesión inolvidable, había momentos de puro delirio.
Ministry of Sound es lo que su nombre indica. Cada vez que voy me sorprendo de su sistema de sonido, imbatible. El ambiente es diverso en edad, multicultural y un poco mezcolanda de tribus urbanas. Ayer estaba repleto de fans de Armin, y estaba más lleno de lo habitual. No sueles estár asardinado por efecto de la muchedumbre, tienen muy bien regulado el aforo y es de agradecer que pongan por delante la calidad de la experiencia al hecho de vender unas entradas más como hacen en otros sitios.
No es comparable con las discotecas de Barcelona, juega en otra liga. En general el nivel de la música nocturna en Londres es, desde mi punto de vista, muy superior (salvando Ibiza). La clave es la ausencia de lo que en España llamamos pachanga (no os ofendáis los pachangueros), y la omnipresencia de la música electrónica de excelente factura. No hay ningún Estopa, Andy y Lucas o La Oreja de Van Gogh en los clubes londinenses. Y la gente no los echa de menos. En España, en cambio, hay bastante gente frustrada por el repertorio de las discotecas (o esta es mi impresión). Yo no he escuchado trance en España nunca, y tranceros hay unos cuantos.
Cuelgo dos de las fotos que hice, pero no son muy buenas. Las que no cuelgo son aún peores.





