Vale la pena recordar estas tronchantes declaraciones negacionistas del Presidente del Gobierno en febrero de 2008, cuando numerosos analistas llevaban meses hablando de la crisis brutal que se avecinaba y la gravedad de la situación era reconocida por los demás gobiernos occidentales. (énfasis mío)
[L]a economía tiene buenos fundamentos, porque hemos creado mucho empleo y porque tenemos recursos para afrontar la desaceleración en la que estamos. (...)
No hay ningún riesgo de crisis. Vamos a crecer menos. Va a haber un ajuste en el sector de la construcción. Va a perder empleo el sector de la construcción, que tenía unas cifras excepcionales para un país de 45 millones. Algo que era esperable. (...)
Pero hace cuatro años el paro estaba en más del 11% y ahora está en el 8,5%. Es decir, estamos hablando de más tres millones de empleo creados. Tenemos cerca de tres millones más de afiliados a la Seguridad Social. Que haya una reducción en el sector de la construcción de 100.000, de 200.000, de 300.000... es perfectamente asumible y digerible por el sistema sin ningún problema.
(gracias a Pepe, por refrescarnos la memoria)





