Tras la vista en el Tribunal Supremo australiano se ha retirado el cargo de asesinato contra una chica de 19 años que disparó y desmembró a su padrastro, que llevaba violándola y abusando de ella desde que tenía 14 años. La policía ha obtenido más de 10.000 fotografías de actos sexuales y penetración hechas por el violador con su cámara digital.
La chica había disparado a la cabeza de su agresor y al día siguiente le cortó los brazos, las piernas y la cabeza con una sierra. El fiscal ha utilizado un recurso judicial que libera de los cargos a la acusada ("Nolle prosequi"), alegando que ningún jurado hubiera condenado a la chica por asesinato. Añadió que esta absolución no debe ser vista como un visto bueno a que otras víctimas se tomen la justicia por su mano.
Yo creo que es difícil no extraer exactamente ese mensaje, y no me parece mal. Considero que en una sociedad libre la gente debe empatizar con la víctima y encuentro razonable que se anulen los cargos de quienes se toman la justicia por su mano siempre que se demuestre la culpabilidad del agresor y la represalia haya sido proporcional. No concedo al Estado el monopolio de la administración de justicia, y desde luego la respuesta de esta chica a las agresiones sufridas me parece plenamente proporcional y no tengo nada que objetar a su absolución. Tomarse la justicia por su mano está mal visto en una sociedad en la que para todo tienes que pedir permiso, pero en mi opinión puede ser una forma de justicia express y seguro que alivia el saturado e ineficiente sistema de justicia público. Suena drástico, pero no creo que lo relevante sea cómo suene, sino si realmente se ha hecho justicia y esta chica martirizada durante años tiene que ir a la cárcel por poner fin a la vida de su torturador.
The director of public prosecutions has dropped a murder charge against a country Victorian teenager accused of murdering the stepfather who sexually abused her.
In an extraordinary Supreme Court hearing this morning the 19-year-old from Mooroopna, near Shepparton, was freed of the charge by Jeremy Rapke, QC, using a legal procedure called Nolle prosequi - a Latin legal phrase meaning 'do not pursue' - in which a prosecutor may apply to have charges dropped. The teen looked relieved and immediately left the court. She cannot be identified.
Mr Rapke told the court there was no reasonable prospect that a jury would convict the girl of murder. She had previously been committed to stand trial in September and had entered a plea of not guilty.
He said the decision should not be seen as providing an "imprimatur" for victims of sexual assault or family violence to take the law into their own hands and to kill or maim their tormentors.(...)
The man, 34, had sexually abused her - sometimes daily - from when she was 14 for four years. Almost 10,000 images of sexual intercourse and sex acts, taken by the man on a digital camera, were found by police on discs and memory sticks after her arrest.
She told police she had to do what her stepfather had ordered when he was alive because "I was his". Asked what would have happened if she had not shot him, she said: "I probably would have killed myself . . . 'cos I couldn't live the way I was."





