Ayer vi Milk, de Gus Van Sant. La película relata la carrera política del activista pro-derechos de los gays Harvey Milk, encarnado por Sean Penn. La interpretación es sencillamente brutal, me dejó muy impactado. La película está bien contada, y tiene mérito porque la historia es un coñazo potencial.
Al final resulta ser un biopic que te absorbe completamente en la campaña política de Milk y te hace conectar con los personajes, ¡aunque el protagonista sea un político!
Dos apuntes curiosos:
- Milk fue, antes de iniciar su propia carrera política, un simpatizante del republicano anti-estatista Barry Goldwater (en la película se menciona de pasada que en años anteriores había sido republicano).
- El apoyo público de Ronald Reagan a los derechos de los homosexuales, en contra de la Proposición 6 en California (en torno a la cual gira la mitad de la película), se considera una de las razones principales de la derrota de esa propuesta de ley en el referendum (Milk hace una positiva mención a Reagan en la película y aparece en varias imágenes). La Proposición 6 o Briggs Initiative pedía que los homosexuales fueran expulsados de las escuelas públicas, junto con aquellos que los defendieran. Célebres liberales como Roy Childs o Justin Raimondo, así como el LP californiano, hicieron campaña en contra de la Proposición 6.
Bryan Caplan plantea una pregunta interesante: ¿Con quién hubiera simpatizado más Milk, con un liberal que tratara a los gays con respeto pero se opusiera a las leyes anti-discriminación (porque cada cual tiene derecho a discriminar a quien quiera en su propiedad), o el típico izquierdista demócrata de los 70 que apoyaba las leyes anti-discriminación pero trataba a los gays con una velada aversión?





