He visto Arcadia (Le Couperet), de Constantin Costa-Gavras. Costa-Gavras es un reconocido director greco-francés de extrema izquierda y la película está cargada de "crítica social" y mensaje anti-capitalista. Pero la historia y el personaje protagonista encierran contradicciones que ponen en duda la coherencia de ese mensaje.
Arcadia cuenta la historia de Bruno Davert, un padre de familia que tras 15 años trabajando de químico en una compañía papelera francesa es despedido como consecuencia de la política de "outsourcing" o deslocalización de la empresa. Después de dos años sin encontrar empleo en el ramo se interesa por un puesto de trabajo en Arcadia, una nueva corporación papelera en auge. Pero cinco competidores con buenos currículums se interponen en su camino, competidores que Davert decide ir asesinando uno a uno para asegurarse el puesto en Arcadia y recuperar la vida que había perdido.
Bruno Davert es un "asesino en serie social", no mata por placer y siente remordimientos, simplemente llega a la conclusión de que la "jungla capitalista" en la que vive exige este comportamiento agresivo e "individualista" si uno quiere conseguir lo que busca. Costa-Gavras no pretende que el espectador se identifique con Davert, pero sí que simpatice con él y comprenda sus motivos. Es el sistema (capitalista, se entiende) el que ha empujado a Davert a actuar de este modo tan salvaje.
Las referencias a los despidos, las reestructuracioens laborales, las deslocalización etc. son una constante. Todos los personajes que aparecen en la película están buscando trabajo o tienen una esposa o un amigo recién despedido por "outsourcing" en alguna empresa. Cualquiera diría que Francia tiene un 50% de paro. Todos los personajes comentan lo mal que van las cosas, lo difícil que es encontrar trabajo en la misma industria donde han sido despedidos, lo estirados que son los de Recursos Humanos de las multinacionales, o lo viles que son los ejecutivos y patrones.
En una entrevista para Clarín, Costa-Gavras pone el énfasis en el fenómeno de las deslocalizaciones.
¿Qué es lo que le interesó de la novela "The Ax", de Westlake?
Lo que me interesó, esencialmente, es que la novela es un espejo de lo que está pasando actualmente en Francia y en Europa. Las grandes compañías se están yendo del país y van a buscar operarios a otros países, dejando en la calle a miles y miles de personas. Lo particular de este caso es que no se trata de los obreros, sino de personas de la clase media. Eso es algo nuevo para Europa. Y la clase media tiene mucha más agresividad, en cierto punto, que la clase obrera, ya que no entienden cómo el sistema que ellos mismos han ayudado a crear, los ha abandonado. Es por eso que el personaje actúa como lo hace.
La tesis que promueve Arcadia ("el sistema capitalista empuja a Davert a asesinar a sus competidores") se tambalea por varias razones:
- La historia tiene lugar en Francia, un país con un Estado del Bienestar mastodóntico que no se caracteriza precisamente por su clima "business friendly". Costa-Gavras pretende hacer una crítica de la "locura" implícita en el libre mercado poniendo como ejemplo a uno de los países occidentales con un mercado menos libre, saturado de regulaciones e impuestos. Es curioso que la historia gire en torno a los efectos de las deslocalizaciones, cuando la causa de que las empresas se marchen a países del Este a menudo tiene que ver con la maraña de regulaciones y elevados impuestos que tienen que soportar en un país como Francia. En otras palabras, la frustración que siente Davert y tantos otros desempleados en Francia no es tanto consecuencia del "capitalismo competitivo" como de la falta de oportunidades en una sociedad hipertrofiada por el intervencionismo.
- El protagonista y otros personajes que aparecen en la película están empeñados en conseguir un puesto de trabajo en la misma industria donde han sido expulsados. Reciclarse y buscar trabajo en otro sector no entra dentro de los planes de Davert, que prefiere matar para preservar un pasado caduco antes de asumir que la realidad es cambiante. El mensaje de Costa-Gavras podría confundirse con este: resístete al cambio, no hagas compromisos ni te esfuerces por adaptarte, tu puesto de trabajo te pertenece a perpetuidad aunque sea a costa de los demás. Para Costa-Gavras puede que sea un mensaje "progresista", para mí es un mensaje anti-progreso.
- El argumento en contra de la deslocalización es profundamente nacionalista y, pese a sus pretensiones, demuestra insensibilidad y despreocupación hacia personas menos pudientes que Davert. Porque la deslocalización perjudica en el corto plazo a los trabajadores afectados por un despido, pero beneficia a muchas otras personas de cuya existencia Costa-Gavras no se da por enterado: en primer lugar beneficia a los consumidores franceses, pues la deslocalización permite recortar costes y abaratar precios. En segundo lugar beneficia a los trabajadores que son subcontratados en el extranjero o que pasan a ser empleados por la empresa deslocalizada, y cuyo poder adquisitivo es bastante menor que el de los despedidos en Francia. Es ilustrativa una secuencia de la película en la que el protagonista y una de sus futuras víctimas comentan las consecuencias de la deslocalización y aluden con desprecio a los europeos del este que se quedan con sus puestos de trabajos. ¿Por qué Costa-Gavras cree que un francés tiene más derecho que un rumano o un búlgaro a un determinado puesto de trabajo? En tercer lugar, la deslocalización beneficia a los propietarios/accionistas y de forma indirecta genera más trabajo al aumentar el dinero disponible para la reinversión e incrementar el poder adquisitivo de los consumidores, que ahora pueden dedicar parte de su renta a ahorrar o a comprar productos y servicios adicionales.
El trailer de la película:





