Antoni Fernàndez Teixidó, diputado de CiU con ideas liberales, se ha prestado a que le haga una entrevista por escrito. Invito a los lectores a proponer preguntas en los comentarios. Luego haré una selección a mi discreción (quizás añado algunas mías) y se las enviaré.
Condiciones:
- Haced preguntas inteligentes y respetuosas. Borraré las que no lo sean.
- Leed las preguntas de los comentaristas anteriores para no repetiros.
- Máximo de dos preguntas por comentarista.
¡Espero vuestra participación!
Incluyo debajo una breve intro del personaje y un relato de cuando coincidí con él en una jornada de conferencias:
Antoni Fernàndez Teixidó es diputado de Convergència i Unió en el Parlamento catalán. Ha sido diputado en Madrid y Consejero de la Generalitat (Comercio, Industria, Trabajo y Consumo). Estudió Ciencias Empresariales y se declara seguidor de Mises y de Huerta de Soto.
Concidí con Fernàndez Teixidó hace unos años en un ciclo de conferencias liberales en El Escorial. El diputado formó parte de una mesa de debate sobre nacionalismo y expuso ideas muy coherentes sobre la auto-determinación, citando a Mises y a Huerta de Soto y defendiendo la idea de que cualquier grupo humano (no solo la "nación catalana") tiene derecho a auto-determinarse, y que si Cataluña se independizara y un grupo/territorio contenido en Cataluña pidiera la independencia debería concedérsela también. Luego algunos de los que le escuchamos fuimos a hablar con él y le preguntamos por el liebralismo de sus colegas de partido y por la inmersión linguística.
Fernàndez Teixidó admitió que CiU no es un partido liberal, que la mayoría de sus miembros son social-demócratas, democrata-cristianos o comunitaristas, y que él votó gustoso en contra del capítulo de "derechos sociales" del Estatut, por intervencionista. Sobre el tema de la lengua el diputado insistió en que no hay un conflicto lingüístico en la calle en Cataluña (le di la razón en eso), que él habla en castellano con su esposa y los catalanes practican el bilinguismo con naturalidad. Pero cuando le preguntamos por la imposicion del catalán en la enseñanza titubeó, apeló a las décadas de represión que el catalán había sufrido bajo el franquismo y dejó entrever simpatía por la política de protección o "rectificación" linguística. No obstante, en un gesto de honestidad admitió finalmente que es anti-liberal no permitir que los padres elijan el idioma con el que van a ser escolarizados sus hijos.
Proponed vuestras preguntas, yo ya tengo varias en el tintero.





