Me ha gustado la entrevista que Obama ha concedido a la cadena árabe Al Arabiya sobre la política de Estados Unidos en Oriente Medio. Es el tipo de discurso que no aliena a los musulmanes y tiene el potencial de mejorar la maltrecha imagen de Estados Unidos en Oriente Medio y el resto del mundo. Las percepciones y los gestos que conducen a ellas son importantes a la hora de evitar y solucionar conflictos, lo mismo entre personas que entre pueblos.
En España estamos acostumbrados a un talante superficial, el de ZP, un talante falso, titubeante y manipulador, que ni suscita confianza ni invita a la empatía y al mutuo entendimiento. Para que el talante sea percibido como un intento por respetar, escuchar y entender el punto de vista ajeno tiene que haber un punto de honesta humildad y una muestra de esfuerzo, no basta con repetir lo importante que es "el diálogo" o "el consenso" y ponerle unas cuantas sonrisas al asunto.
El discurso de Obama es, de entrada, talantoso en el buen sentido. Es rico en matices, firme en su apoyo a Israel pero comprensivo con los palestinos, claro con respecto a Irán pero sin sonar prepotente, y pone el énfasis en los puntos clave. Por ejemplo, distinguiendo muy claramente entre los terroristas y la sociedad musulmana en general (aunque algunos protesten diciendo que la frontera a menudo no es nítida es algo en lo que hay que insistir precisamente para que acabe siéndolo), o resaltando lo poco que ciertas políticas han contribuido al progreso de la región (en Irán, en los territorios palestinos). En lugar de destacar la amenaza que esas políticas suponen para Israel o Estados Unidos ha subrayado lo poco que un niño musulmán se beneficia de ellas, ahondando en la idea de trabajar en un futuro para la próxima generación en lugar de tirar más años por la borda.
Al final, como apunta el propio Obama, lo que cuenta son las acciones y no las palabras: "But ultimately, people are going to judge me not by my words but by my actions and my administration's actions." Y por sus acciones le juzgaremos.
Incluyo el primer vídeo de la entrevista, el segundo y una transcripción de toda la entrevista los podéis encontrar aquí.
Actualización: El Jerusalem Post, el periódico derechista israelí, aprueba el discurso de Obama en este editorial pero advierte que solo funcionará si muestra tolerancia zero con los terroristas.
Can the new president undermine global jihad by reaching out directly to Muslim believers? It's worth a try, so we applaud his decision to give his first interview as president, on January 26, to the Al-Arabiya TV station. He told his audience that America's battle was not with ordinary Muslims - indeed, some members of his own family are of the faith - but with "organizations like al-Qaida that espouse violence, espouse terror, and act on it." He said, America is going to hunt down those who "would kill innocent civilians."
Regrettably, in Muslim civilization the leadership choice is not between authentic secularists and religious fanatics, but between violent and non-violent Islamists. So the best Obama can hope to do is help unlink Islam from brutality and drive a wedge between the two Islamist camps. Both, lamentably, favor Shari'a law as a way of life. But "good" Islamists, for instance in Turkey, Iraq, Morocco and Egypt, operate peacefully. Their "fundamentalism lite" is something the West can, at least theoretically, abide.
Yet for such an "unlinking" approach to work, Obama must stick to his principles and show zero tolerance for organizations that "kill innocent civilians."





