Doy a mis portátiles un uso de ordenador de sobremesa y no duran tanto como me gustaría. Ahora que los Reyes me han traido un nuevo Toshiba mi propósito para el nuevo año (y los que vienen) es cuidarlo con delicadeza, para prolongar su vida y ahorrarme dolores de cabeza y dinero.
Uno de los problemas con mis anteriores portátiles es que los utilizo en el salón, cuando estoy sentado en el sofá, y me lo pongo sobre el regazo para trabajar. De esta forma no dejaba ventilar bien el ordenador, a veces supongo que obstruía alguna de las rejillas por donde se ventila, y el recalentamiento puede acabar dañando y acortando la vida útil del aparato. Así que pensé: "me iría perfecto una tabla plana a modo de mini-mesa que pudiera ponerme sobre el regazo para que el ordenador se ventile bien". Me dije a mí mismo que seguro que alguien había inventado algo para satisfacer esta necesidad. Y efectivamente, dos minutos después de googlear un poco di con el Lapinator.
Hay otros modelos interesantes, como el iLap.
Pero al final me he decantado por el Lapinator, a pesar de lo cutre del nombre.
No dejo de asombrarme en casos como éste, cuando imagino algo que podría serme útil sin haberlo visto y luego me doy cuenta de que algún empresario ya se ha anticipado a mis deseos y lo está comercializado en el mercado.





