John Stewart entrevista a Abderrahim Foukura, directivo de la cadena qatarí Al Jazeera en Washington. Foukura explica que Al Jazeera ofrece un punto de vista distinto al mundo árabe y no comparte la asunción de los medios occidentales de que los espectadores no quieren ver de cerca el horror de la guerra, poniendo como ejemplo la reciente incursión de Israel en Gaza. Foukura puntualiza durante la entrevista un hecho curioso: el único país que nunca ha cerrado unas oficinas de Al Jazeera en su territorio es Israel.
Pese a tratarse de una cadena árabe, acusada de tener un sesgo pro-árabe en el conflicto, Al Jazeera no ha sido censurada en Israel pero sí en varios países árabes de Oriente Medio que no toleran bien la crítica y la diversidad de opinón. A lo máximo que ha llegado el Estado israelí es a declarar un boicot institucional a la cadena, negando la entrada de sus periodistas a oficinas gubernamentales y prohibiendo a todos los oficiales israelíes ser entrevistados por Al Jazeera.





