Citoyen comenta mi artículo sobre la redistribución de la renta y la redistribución física. También ha escrito este post como background de la discusión, aunque yo creo que no hacen falta tantas alforjas para este viaje.
A continuación copio mi comentario ligeramente editado (pero recomiendo leer antes los dos suyos):
No estoy seguro de que hayas entendido el fondo del artículo. Mi planteamiento es: si los talentos, la inteligencia etc. pudieran redistribuirse como las rentas o las patatas, deberías estar a favor de redistribuirlos.
Concedido, la eugenesia es un mal ejemplo porque en todo caso produciría igualitarismo físico sin redistribución. También son confusas mis referencias al "igualitarismo físico", en realidad debería leerse "igualitarismo físico mediante redistribución". De modo que sí, mi planteamiento es pura ciencia ficción. Aún así me parece un experimento necesario y perfectamente válido, de cara a explorar si nuestras intuiciones morales (según tus palabras, uno de los pilares de un sistema ético) son coherentes con la redistribución de la renta con fundamento meritocrático.
Tu objeción enfatiza el hecho de que mi planteamiento es ficción:
Las teorías de la justicia están para resolver problemas cotidianos, no para resolver situaciones qu ese plantearían si la realidad fuera otra. (...)
Es decir, estás comparando cosas que no son comparables- un mundo hipotético con las intuiciones reales de la gente que no son hipotéticas. (...)
Cuando tu comparas el paso 1) al 2) estás comparando una teoría puramente normativa- un juicio de valor básico- a un juicio de valor no básico - la oposición común a la eugenesia que se basa en juicios sobre los riesgos que tendría una stiuación de este tipo.
En la medida en que las intuiciones morales siempre incorporan juicios de valor no básicos, no es posible compararlas de forma tan directa con situaciones idealizadas.
Me parece una objeción curiosa viniendo de alguien que se toma en serio el "velo de la ignorancia" rawlsiano, que por supuesto es un planteamiento hipotético absolutamente irreal. Si tú puedes jugar a la ciencia ficción con velos de la ignorancia que nos ubican en un escenario en el que los individuos no sabemos cuáles son nuestros atributos innatos etc. (en otras palabras, donde los invidiuos ignoran su propia individualidad), entonces yo también puedo jugar a la ciencia ficción planteando un escenario en el que la redistribución de cualidades innatas, inteligencia etc. es posible. No veo la diferencia, ni entiendo por qué mi escenario es una "reducción al absurdo" y el de Rawls no. En ambos casos el experimento mental nos sirve para averiguar a dónde nos llevan las intuiciones morales de las personas.
Permíteme desarrollar un poco más la idea. Modifico tus 3 puntos:
1) La redistribución de rentas implica lógicamente la redistribución física en un escenario hipotético donde eso fuera posible (ignora el ejemplo de la eugenesia).
2) Nadie en sus cabales desearía la redistribución física.
3) Luego los progresistas deberían rechazar la redistribución de la renta (al menos en base a argumentos meritocráticos).
En el punto 2, supongo que ahora queda claro, no me estoy refiriendo a la "oposición común a la eugenesia que se basa en juicios sobre los riesgos que tendría una stiuación de este tipo". Mi presunción es que la gente se opondría a la redistribución física porque se sería una agresión demasiado evidente y directa, imposible de racionalizar bajo eslóganes emocionales como ocurre con la redistribución de la renta. En otras palabras, la redistribución física chocaría con las intuiciones morales de la gente de una forma mucho más directa que la redistribución de la renta.
La redistribución física también tiene como implicación lógica la negación de la individualidad, que es lo que hace Rawls con su velo de la ignorancia pero no se percibe tan claramente porque su teoría apela a la redistribución de los efectos de la individualidad y no a la redistribución de la individualidad misma. Y en efecto creo que las intuiciones morales de la gente no suscriben la negación, la ilegitimidad o la corrección de la individualidad. (Recuerda que en tu post sobre la herencia la base de tu argumento era la alineación de las intuiciones morales de la gente con la idea de que la desigualdad por causas exógenas es injusta. De ahí se desprende que la desigualdad producto de la individualidad innata de las personas - talentos, inteligencia etc.- es injusta, y que la gente está de acuerdo en que la individualidad es un mal qe hay que corregir. Mi planteamiento pretende refutar esta premisa).
El experimento mental tiene además ramificaciones sugerentes. Tú mismo nos proporcionas un ejemplo en el que mi tesis tiene aplicación en el mundo real: la redistribución de órganos.
Dices:
El caso de los órganos-que sí se pueden redistribuir- es complicado; pero sois vosotros los que defendéis el comercio de órganos (...)
En efecto, nosotros denfedemos el comercio voluntario de órganos, como defendemos la transferencia voluntaria de rentas. Lo que no defendemos es la redistribución de órganos o la redistribución de rentas. El argumento meritocrático en favor de la redistribución de rentas debería llevar a los progresistas a defender la redistribución forzosa de órganos. Dinos Citoyen, ¿estás a favor de la redistribución forzosa de órganos? Quizás te opongas por consideraciones prácticas/económicas, lo que me interesaría saber es si estás filosóficamente/éticamente en contra o no de quitar por la fuerza un riñón a alguien que tiene dos para dárselo a alguien que necesita uno.
También me parece muy interesante el comentario de mauromazza en mi entrada sobre este artículo. En relación con el atractivo físico viene a decir que el hecho de que no pueda redistribuirse la guapura no quita que los guapos deberían compensar a los feos monetariamente. Las personas derivamos satisfacción de nuestro atractivo físico (una causa exógena), esa satisfacción tiene un valor monetario que deberíamos estar dispuestos a compartir con los que tienen menos atractivo físico y no derivan ninguna satisfacción por ello (o incluso puede ser fuente de infelicidad).
Visto desde otro ángulo: no hay motivo para distinguir entre guapura y rentas, ambos están en nuestro "pool" o fondo común de atributos/recursos que nos proporcionan satisfacción/utilidad/felicidad. El fondo común, en la medida en que resulta de causas exógenas, en la medida en que no es producto de elecciones personales, debería ser el mismo para todos. Da igual que lo que se redistribuya sean solo rentas (un componente del fondo común), lo que importa es el total del fondo común (alguien muy atractivo, que extrae inmensa satisfacción del hecho de serlo, podría ser forzado a ser prácticamente pobre). De nuevo, me interesaría saber si estás filosófica/éticamente en contra de la redistribución de rentas para compensar el atractivo físico, o lo estás por motivos prácticos.





