Vuelvo de ver la última película de Clint Eastwood, Changeling. Cuenta la historia, basada en hecho reales, de una madre que ha perdido a su hijo y niega que el niño que recupera la policía sea el suyo. La policía, ansiosa por apuntarse un éxito ante la prensa, trata a la madre de loca y convierte su vida en una auténtica pesadilla. El contexto es Los Angeles a finales de los años 20.
Es muy impactante el retrato que hace Eastwood de la opresión estatal y el sufrimiento (y sobre todo la frustración) de quien la padece. Si solo la mitad de lo que relata la película es cierto, Christine Collins (el personaje que encarna Angelina Jolie) vivió un calvario propio de un sistema totalitario. Thomas Szasz me ha venido a la mente.
Clint Eastwood muestra su vena más liberal, como ya hiciera en Million Dollar Baby (¡y en Harry el Sucio!). Changeling es una película dura pero inspiradora y aleccionadora. Nos recuerda de lo que es capaz esta institución que dice estar a nuestro servicio. Y que los héroes también pueden ser los que la combaten.





