El ciclo anual de conferencias organizado por la Liberarian Alliance en Londres ha sido un éxito de asistencia (calculo que éramos unos 120). Se celebra en el National Liberal Club, uno de los exclusivos clubes privados del distrito de Westminster. Fue fundado por Gladstone en 1882 para proporcionar un espacio de encuentro a los miembros del Partido Liberal inglés. Hoy es una institución independiente pero sigue manteniendo relaciones con organizaciones y personalidades liberales.
El primer ponente del sábado fue el gerontólogo biomédico Aubrey de Grey, especializado en tratamientos rejuvenecedores. Su charla poco tuvo que ver con el liberalismo aunque los organizadores intentaran relacionarlos con el título "The Defeat of Aging: Our Ultimate Freedom?". No sé exactamente por qué ha sido invitado. Quizás porque su tesis sobre el prolongamiento indefinido de la esperanza de vida suscita interés y encuentra un público amigo en los liberales, que en general son más abiertos de mente y más proclives a pensar "outside the box" que otros colectivos. Además, pese a su apariencia de excéntrico, De Grey es una reconocida autoridad en su campo, y ha aparecido en numerosos medios de comunicaión internacionales, y siempre aporta prestigio a un ciclo de conferencias contar con invitaos ilustres.
Resumo su charla:
El metabolismo causa daños que se van acumulando y que, con el paso del tiempo, producen las patologías que terminan con nuestra vida. Actualmente hay dos enfoques médicos para tratar el envejecimiento: la gerontología, que propone actuar sobre el metabolismo, y la geriatría, que propone actuar sobre las patologías. De Grey sugiere un enfoque ingenieril que permitiría actuar sobre los daños antes de que produzcan las patologías irreversibles, pero sin interferir en el metabolismo (del que conocemos muy poco). Del mismo modo que reparamos un coche clásico para alargar su vida útil, se trataría de reparar médicamente los tejidos dañados para prolongar la esperanza de vida. Según De Grey ya existe el conocimiento científico para concebir tecnologías que combatan efectivamente los daños del envejicimiento, y su Fundación Matusalén se dedica a identificar y a desarrollar estas tecnlogías.
Pero De Grey no se conforma con prolongar la esperanza de vida (su estimación es que la ingeniería médica nos proporcionaría 30 años adicionales). Si tenemos en cuenta la velocidad del progreso tecnológico, es probable que durante esos 30 años adicionales de vida se produzcan avances médicos que nos permitan reparar de nuevo los daños, prolongando aún más nuestra esperanza de vida y así sucesivamente. Dependiendo del ratio de innovación tecnológico podríamos prolongar la esperanza de vida indefinidamente.
La audiciena quedó bastante fascinada con la exposición, pero a mí me dejó un poco frío. La inmortalidad tiene un indudable atractivo (a mí en particular me aterra la idea de cerrar los ojos y no volver a abrirlos nunca), y su tesis es plausible, sin embargo eché en falta más alusiones a tecnologías médicas concretas (o a conocimientos científicos que apuntan al desarrollo próximo de estas tecnologías) encaminadas a curar los daños asociados al envejecimiento. También me pareció valiente su extrapolación al ámbito médico del ratio de innovación tecnológico de otros campos.
En cualquier caso es recomendable dar una ojeada a la web de su Fundación y a su página de Wikipedia.
Quienes prefiráis una nota de humor podéis ver la entrevista que le hizo Stephen Coldbert:





