Mejor en Octubre que en Julio, y mejor de noche que de día. Ésta es la impresión que tengo después de pasar tres días en París, trabajando de día y paseando de noche. La vez anterior que fui a París coincidió con la Fiesta Nacional, en plena temporada alta de verano, y entre el calor insoportable y la muchedumbre, me costó encontrarle el lado romántico.
En otoño las calles están más solitarias, la ciudad tiene un color gris auténtico, y la noche es más larga y apacible. Descubrí algunos rincones que no había visto antes (o que no había visto de la misma manera), y comprendí por qué la llaman la ciudad de las luces. Tengo la intuición de que en invierno también debe tener encanto.
Londres sigue ganando por goleada, pero al menos ahora he visto en París un poco de esa magia que dicen que tiene.
No creo que tenga tiempo para postear con frecuencia los próximos días. Este fin de semana asisto a las conferencias organizadas por el Libertarian Alliance. Hoppe y David Friedman son algunos de los ponentes invitados. Intentaré tomar notas y publicar resúmenes o comentarios de las conferencias que me parezcan interesantes. Quién sabe si algunas fotos también.
Éste es el programa. Así a primera vista se echa en falta una sesión sobre la crisis económica.





