Como he explicado en entradas anteriores, la Ley de Arbitraje de 1996 permite que los tribunales islámicos resuelvan disputas civiles a petición de las partes. Dadas ciertas condiciones de razonabilidad, las partes pueden elegir cualquier código/árbitro para resolver sus disputas. En este sentido, al contrario de lo que han venido sugiriendo multitud de comentaristas, la ley en el Reino Unido ya ampara la participación de los tribunales islámicos. No se trata de acomodar las leyes a las demandas musulmanas haciendo una excepción para ellos, se trata de dispensar a la comunidad islámica el mismo trato que se otorga a otras comunidades (como la judía) en materia de resolución de disputas.
El periódico The Times informaba ayer que varios tribunales islámicos están operando oficialmente bajo las premisas de la Ley de Arbitraje de 1996.
It has now emerged that sharia courts with these powers have been set up in London, Birmingham, Bradford and Manchester with the network’s headquarters in Nuneaton, Warwickshire. Two more courts are being planned for Glasgow and Edinburgh.
Sheikh Faiz-ul-Aqtab Siddiqi, whose Muslim Arbitration Tribunal runs the courts, said he had taken advantage of a clause in the Arbitration Act 1996.
Under the act, the sharia courts are classified as arbitration tribunals. The rulings of arbitration tribunals are binding in law, provided that both parties in the dispute agree to give it the power to rule on their case.
El rotativo menciona también el ejemplo de los tribunales judíos, que operan bajo la misma Ley de Arbitraje.
Jewish Beth Din courts operate under the same provision in the Arbitration Act and resolve civil cases, ranging from divorce to business disputes. They have existed in Britain for more than 100 years, and previously operated under a precursor to the act.
Los tribunales islámicos resolvieron un caso de herencia siguiendo los postulados de la Sharia:
The judges on the panel gave the sons twice as much as the daughters, in accordance with sharia. Had the family gone to a normal British court, the daughters would have got equal amounts.
También han resuelto varios casos de violencia doméstica:
In the six cases of domestic violence, Siddiqi said the judges ordered the husbands to take anger management classes and mentoring from community elders. There was no further punishment.
In each case, the women subsequently withdrew the complaints they had lodged with the police and the police stopped their investigations.
Siddiqi said that in the domestic violence cases, the advantage was that marriages were saved and couples given a second chance.
La cuestión clave para mí no es la opinión personal que nos merecen esas controvertidas resoluciones, sino cómo las consideran las partes en disputa. Si tanto el marido como la mujer se han sometido voluntariamente a ese árbitro, aceptando de antemano su decisión, no me parecen objetables desde un punto de vista liberal. Si una de las partes ha sido forzada/obligada bajo coerción a someterse al tribunal de arbitraje, de acuerdo con las provisiones de la propia Ley de Arbitraje el proceso es ilegal y la resolución es inválida. No veo qué más puede o debe hacer la justicia inglesa al respecto, más allá de procurar los medios para que esa ley se cumpla en su integridad.
Excluir la Sharia del arbitraje en motivo de la presunción de que la mujer en las comunidades islámicas no accede a esos arreglos de forma consentida supone negar a un segmento de la ciudadanía el acceso al arbitraje en los mismos términos en que se permite a los demás ciudadanos recurrir a éste. La ley ya establece mecanismos para lidiar con los casos de contratos o acuerdos firmados bajo coacción que en principio validan la presunción de que los contratos y las disputas civiles son atendidas por adultos que consienten.
(gracias Manuel)
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