Daniel y Narpo han criticado la propuesta de Fernando (2) apelando a la necesidad de que el voto sea secreto y el sistema esté a salvo de manipulaciones por parte del gobierno. Quiero añadir otra razón.
La finalidad del voto electrónico es que votar sea más cómodo, más rápido, más fácil en definitiva. Y eso no es necesariamente bueno. Se incentiva la participación política cuando lo mejor frente a la podredumbre actual quizás sea el pasotismo. Cuanto más inaccesible sea el sistema, cuanto más arduo sea votar, más alienada y distante se sentirá la gente del gobierno y más predispuesta estará a criticarlo. Si aumenta la ilusión del control del gobierno (porque tiene basante de ilusorio por mucho que votemos) la sociedad puede volverse menos crítica sin que el gobierno altere su comportamiento.
En el mejor de los casos el voto electrónico nos deja igual de mal. Si Bryan Caplan tiene razón cuando afirma que los votantes son irracionales, incentivar el voto tendrá como resultado más votos irracionales (en la misma proporción a menos que pensemos que el voto electrónico atraerá una mayor proporcion de votantes racionales o irracionales).










